ADVERTENCIA DE ESTADOS UNIDOS
Javier Milei y el poder en disputa: Caputo, Francos y una pelea que llega hasta la Casa Blanca
Argentina (Redacción Voces Críticas) El presidente Javier Milei atraviesa uno de los momentos más delicados desde que llegó al poder. Con las elecciones legislativas del 26 de octubre a la vista, ya se proyecta una reconfiguración del gabinete nacional en medio de tensiones internas, presiones externas y una creciente influencia de los Estados Unidos en la política argentina.
Según trascendió, Washington no solo mantiene un monitoreo constante del escenario económico y financiero local, sino también de la dinámica política dentro de la Casa Rosada. El asesor presidencial Santiago Caputo, figura clave del entorno más cercano al mandatario nacional, ha tomado un protagonismo cada vez mayor, desplazando en los hechos al jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
El conflicto entre ambos se agudizó en las últimas semanas. Francos, hombre de diálogo y con vínculos fluidos con gobernadores y legisladores, cuestionó la falta de responsabilidades institucionales de Caputo, a quien definió como un “asesor sin cargo formal”. Desde el entorno de Caputo respondieron mostrando su creciente conexión con el equipo de Donald Trump y con Barry Bennett, estratega republicano que mantiene diálogo directo con la administración norteamericana.
Esa cercanía no es menor: Javier Milei habría recibido pedidos concretos de Estados Unidos para garantizar mayor estabilidad política y acelerar las reformas estructurales, entre ellas la laboral y la impositiva, condiciones consideradas esenciales para sostener el apoyo financiero y diplomático. Caputo, apodado “el cerebro del gobierno libertario”, es visto por Washington como el interlocutor más confiable para avanzar en ese sentido.
Mientras tanto, Karina Milei, hermana y principal consejera del presidente, intenta equilibrar el poder entre ambos bandos, aunque cada movimiento dentro del oficialismo parece profundizar la fractura. Fuentes del entorno presidencial aseguran que, gane o pierda en las legislativas, Javier Milei realizará cambios de fondo en el gabinete, y que Caputo podría asumir un rol formal —como jefe de Gabinete o ministro del Interior—, lo que alteraría definitivamente el equilibrio interno.
Desde la Casa Rosada, Javier Milei busca transmitir calma. “Todo este ruido va a desaparecer después de las elecciones”, aseguró en declaraciones recientes, intentando enfriar la tensión política y dar señales de control ante los mercados. Pero puertas adentro, el tablero se mueve a gran velocidad y con una influencia externa inédita: la Casa Blanca observa, aconseja y empuja.
En los próximos días, Javier Milei deberá tomar decisiones que marcarán el rumbo de su segunda etapa de gestión. Entre la presión de Washington, las ambiciones de Caputo y el desgaste de Francos, el presidente enfrenta su desafío más complejo: mantener el poder sin perder el control de su propio gobierno.