GRAVE CASO
El Hogar para Adolescentes que nadie controla: fugas, drogas y miedo en el centro de La Merced
SALTA (Redacción Voces Críticas) Una joven aspirante a policía logró frustrar un asalto en pleno centro de La Merced, pero su intervención dejó al descubierto una problemática mucho más profunda: las reiteradas fugas y hechos delictivos protagonizados por internos del Hogar para Adolescentes Varones “Apapachar”, una institución que funciona frente a la plaza principal del pueblo.
El hecho que expuso una crisis institucional
Todo ocurrió el sábado por la tarde, alrededor de las cuatro, en la esquina de calle 25 de Mayo y avenida Hipólito Yrigoyen, cuando dos adolescentes atacaron a un hombre para robarle el celular. La situación, presenciada por varios vecinos, cambió de rumbo gracias a la reacción de una joven estudiante de segundo año de la Policía, que no dudó en intervenir.
Con decisión y valentía, redujo a los agresores con ayuda de motoristas policiales, logrando recuperar el teléfono robado. Su accionar fue aplaudido por testigos, pero también sirvió para encender las alarmas sobre el funcionamiento del hogar de donde se habían fugado los menores.
Un hogar en el centro del pueblo y fuera de control
El Hogar para Adolescentes “Apapachar”, dependiente de la Secretaría de la Niñez, está ubicado frente a la plaza San Martín, en pleno centro de La Merced, a metros del complejo municipal y de la comisaría local. Sin embargo, los vecinos aseguran que las fugas, los episodios violentos y el consumo en la vía pública son habituales.
“No es la primera vez que se escapan ni que cometen delitos”, contó un vecino que pidió reserva de identidad. “Algunos los vimos consumiendo o vendiendo droga en la plaza, pero las denuncias no prosperan. Después vuelven al hogar como si nada”, agregó otro habitante del lugar.
El establecimiento fue creado en 2009 bajo la gestión de Juan Manuel Urtubey, con la promesa de brindar “espacios de contención y rehabilitación” a jóvenes con problemas de adicción o en situación de vulnerabilidad. En 2021, con el acompañamiento de la jueza de Familia Claudia Güemes, fue reabierto como un “espacio terapéutico”. Sin embargo, las historias que circulan entre los vecinos cuentan una realidad muy distinta.
Fugas, consumo y denuncias que no avanzan
En La Merced, los casos de menores fugados del hogar se repiten desde hace años. Los vecinos aseguran que los episodios de violencia y consumo de drogas son cada vez más frecuentes, y que el temor a represalias ha frenado las denuncias.
“Hace tiempo que pedimos controles y nadie nos escucha. Dicen que los están conteniendo, pero lo que vemos es abandono total”, señaló una comerciante de la zona.
Mientras tanto, los comunicados oficiales hablan de “reinserción” y “rehabilitación”, términos que en la práctica suenan vacíos. La falta de control estatal deja a los jóvenes a la deriva y a los vecinos en un clima de miedo constante. Informa Voces Críticas.