DUELO DE SABORES
La noche más dulce de MasterChef Celebrity dejó un nominado directo y dos nuevas medallas
MasterChef Celebrity vivió este jueves una gala tan dulce como exigente. Bajo la conducción de Wanda Nara y el estricto control del jurado integrado por Germán Martitegui, Damián Betular y Donato de Santis, los 12 famosos se enfrentaron a una prueba que suele poner a todos al límite: la pastelería. En esta “noche de beneficios”, la consigna fue clara: cocinar una torta brownie con merengue y dulce de leche para evitar la temida gala de eliminación.
Entre los delantales que buscaron destacarse en el reality estuvieron Eugenia Tobal, Marixa Balli, Susana Roccasalvo, Ian Lucas, Valentina Cervantes, Evangelina Anderson, el Peque Schwartzman, el Chino Leunis, Luis Ventura, Alex Pelayo, Andy Chango y Walas. Pero más allá del azúcar y el merengue, la clave estaba en la precisión: cada detalle contaba para lograr un postre a la altura.
La dificultad no residía tanto en la receta como en la dinámica impuesta. Solo había dos ejemplares disponibles de la preparación, ubicados en los extremos del estudio, y los participantes no podían copiarse ni dictarse los pasos. Cada uno debía moverse hasta las estaciones de referencia para tomar nota y regresar a su puesto, lo que sumó presión y desorganización al desafío. Informa Voces Críticas.
A pesar del caos, todos lograron presentar su torta, pero solo dos se llevaron los honores en el programa: Valentina Cervantes, quien conquistó al jurado y se quedó con la medalla dorada, y Diego “Peque” Schwartzman, que obtuvo la plateada. En cambio, Ian Lucas no corrió con la misma suerte y terminó en el último lugar, quedando automáticamente en la próxima gala de eliminación del domingo 26 de octubre.
El momento más tenso de la noche llegó cuando Donato de Santis intervino directamente en la preparación de Ian. Al notar que algo no iba bien, el chef lo apuró con su característico tono exigente: “Esto ya está, ya está, sacalo, sacalo, sacalo”, repitió mientras el participante intentaba seguirle el ritmo. Entre risas y nervios, Ian confesó: “Me empezó a retar”, pero el ambiente se cargó de tensión cuando el jurado corrigió cada paso, incluso el lugar donde el joven dejó su espátula.
El influencer, entre la presión y el cansancio, cerró su participación con una frase que resumió el clima vivido en el estudio: “Ya me voy a poner a llorar”. Así, la “noche de beneficios” de MasterChef Celebrity volvió a demostrar que en la pastelería no hay margen de error, y que incluso las recetas más dulces pueden convertirse en un verdadero campo de batalla.