JUSTICIA POR JIMENA
Juicio por el femicidio de Jimena Salas: el 5 de noviembre comienzan los alegatos
SALTA (Redacción Voces Críticas) El segundo juicio por el femicidio de Jimena Salas, asesinada el 27 de enero de 2017 en su vivienda de Vaqueros, llega a su tramo final. Los hermanos Adrián Guillermo Saavedra (38) y Carlos Damián Saavedra (40) enfrentan la acusación de homicidio agravado por ensañamiento y por mediar violencia de género. Los alegatos finales comenzarán el 5 de noviembre, y la sentencia se conocería ese mismo mes.
Una causa con indicios, pero sin testigos directos
Durante las cinco semanas de debate, el Ministerio Público Fiscal, integrado por Mónica Poma, Gabriel González y Leandro Flores, presentó distintos elementos para sostener la acusación por el crimen de Salas. Sin embargo, hasta el momento no logró establecer con claridad la participación directa de los hermanos Saavedra en el crimen.
Los acusados no fueron identificados por testigos en la escena, ni aparecen en los registros de las cámaras del 911 o privadas en la zona de Vaqueros. Aun así, los fiscales sostienen que existen indicios relevantes, como la presencia de ADN de Javier Saavedra en el lugar del hecho y la coincidencia genética con otro hombre de su entorno.
También remarcan que ambos mantuvieron sus teléfonos apagados el 27 de enero de 2017, lo que interpretan como un intento de ocultar sus movimientos. Según la acusación, los hermanos habrían utilizado un caniche toy para acercarse a Jimena Slas, simulando buscar a su dueño, antes de atacarla con más de 40 puñaladas.
Informe psicológico: “psicópata narcisista” y rasgos de riesgo
En la quinta semana de audiencias, la psicóloga Carolina Cornejo, del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), presentó los resultados de las pericias psicológicas practicadas a los imputados por el femicidio de Jimena Salas.
Cornejo describió a Adrián Saavedra como una persona inmadura, egocéntrica e impulsiva, con dependencia afectiva y una relación asimétrica con las mujeres. Señaló que, bajo los efectos del alcohol o drogas, representa riesgo para sí mismo y para terceros.
En cuanto a Javier Saavedra, fallecido antes de la apertura del juicio, la especialista fue categórica: lo definió como un “psicópata narcisista y egocéntrico”. Explicó que no asumía responsabilidad por sus actos, manipulaba la verdad a su favor y veía a las personas “como objetos”. Agregó que mostraba anestesia emocional, vínculos utilitarios y una necesidad constante de sentirse admirado.
Cornejo sostuvo que sus rasgos de personalidad lo llevaban a “un elevado monto de violencia”, y mencionó conflictos recurrentes en entornos institucionales y laborales.
Testimonios opuestos: del compromiso social a las acusaciones
Durante las últimas audiencias, declararon testigos que convivieron o trabajaron con Javier Saavedra en distintos momentos. El sacerdote Martín Caserta, de la parroquia San Ignacio de Loyola en Santa Victoria Este, lo describió como “una persona solidaria, amable y comprometida con las comunidades del norte”.
También lo recordaron en ese sentido una mujer indígena y la exministra Verónica Figueroa, quienes coincidieron en destacar su perfil social y su trabajo con programas estatales.
Sin embargo, otras testigos ofrecieron una imagen diferente. Excompañeras de trabajo relataron episodios de acoso y comportamientos inapropiados, como el intento de ingresar en la cama de una colega o el robo de una computadora y una tarjeta de crédito, elementos luego hallados en su vivienda durante los allanamientos.
El cierre del proceso y los próximos pasos
El Tribunal de Juicio, integrado por los jueces José Luis Riera y Maximiliano Troyano y la jueza Mónica Faber, realizará una inspección ocular de los vehículos secuestrados a la familia Saavedra antes del inicio de los alegatos, previstos para el martes 5 de noviembre.
Con esa instancia, el caso entrará en su fase decisiva, luego de ocho años de investigación y dos procesos judiciales que buscan esclarecer uno de los femicidios más conmocionantes de Salta. Informa Voces Críticas.