VÍNCULOS
La China Suárez apuntó contra la pareja de Nicolás Cabré y su relación con su hija mayor: "Para mí eso es…"
Durante una charla distendida con Moria Casán, la China Suárez se animó a abrir la puerta de su intimidad familiar. Con naturalidad, habló sobre la dinámica que mantiene con Nicolás Cabré como padre de Rufina y también sobre la relación que él tiene con su pareja, Rocío Pardo. En ese contexto, dejó clara una línea que sus hijos no cruzarán respecto de Mauro Icardi, su actual compañero.
La conversación tomó ese rumbo cuando Moria quiso saber cómo llamaban los chicos a Icardi. “¿Y cómo lo llaman? ¿Mauro o papá?”, lanzó la conductora con su estilo frontal. La respuesta de la actriz fue categórica: “¿Cómo papá? No, no. Rufina, Magnolia y Amancio tienen sus padres y se ocupan de ellos y yo nunca permitiría una cosa así. Tienen muy claro los roles de cada uno”. La frase mostró cómo organiza los vínculos adultos que rodean a sus hijos y el orden que mantiene dentro de su familia.
A partir de esa aclaración, surgió el nombre de Nicolás Cabré. Lejos de cualquier fricción, la China lo describió con afecto y orgullo, sobre todo por el presente personal que atraviesa. “Los padres también tienen novias. Nico ahora se casa con Rochi, que es un amor”, dijo con una sonrisa sincera. Moria, divertida, sumó: “Le hizo muy bien, me parece, a Nico. Porque nunca se ríe. Con estas pibas se ríe”. Y ella coincidió sin dudar: “Sí, total”. Informa Voces Críticas.
La actriz también habló del vínculo entre Rufina y Rocío Pardo, y fue incluso más cálida. Aseguró que “Rufi la ama y está feliz. Para mí eso es… Es lo único que me importa”. Para ella, la prioridad es que sus hijos se sientan contenidos y en armonía con las personas que forman parte de la vida cotidiana.
Fue entonces cuando Moria recordó una vieja anécdota sobre la devoción de Cabré por su hija, algo que siempre llamó la atención en el ambiente. La China confirmó esa imagen y agregó detalles que la enorgullecen. Contó que, durante una temporada teatral en Carlos Paz, “Rufi tenía su propio camarín, con sus juguetes. Está acostumbradísima desde muy chiquita y le encanta”.
Con esa postal, la actriz dejó en claro el compromiso que comparten en la crianza. Más allá de las particularidades de su vida pública, Suárez remarcó el esfuerzo de cada adulto por mantener un clima amoroso y ordenado para sus hijos, un objetivo que considera central en su presente familiar.