Explota el reguetón
Daddy Yankee estalla: demanda a su productor, su ex y abogados por un presunto robo millonario
En un giro inesperado que sacude al mundo urbano, Daddy Yankee demanda a Raphy Pina, Mireddys y dos reconocidos abogados por alegado tumbe de regalías, en una causa federal que promete tener un impacto profundo en la industria musical. La presentación judicial, realizada en Estados Unidos, incluye además a varias empresas vinculadas al negocio del reguetón y detalla un presunto esquema de manipulación financiera y editorial que habría operado durante más de una década. La denuncia encendió alarmas entre artistas y productores, quienes observan el caso con especial atención.
Según la demanda, la estrella puertorriqueña y su empresa Los Cangris Inc. descubrieron a principios de 2025 inconsistencias en el catálogo de composiciones que encendieron las primeras sospechas. La acusación sostiene que los señalados habrían conformado una estructura similar a una organización criminal, manipulando documentos clave y desviando regalías a espaldas del artista. El caso avanza bajo el amparo del RICO Act, un marco legal reservado para crímenes graves que involucran conspiración y fraude sistemático.
El documento judicial sostiene que el presunto entramado comenzó alrededor de 2015, cuando Pina habría empezado a insertarse como coautor en canciones en las que, según los demandantes, no participó en la creación. De acuerdo con el recurso, varios de esos temas habrían sido registrados a nombre de empresas vinculadas al productor, lo que permitió desviar ingresos editoriales y derechos de autor. La situación habría continuado durante años sin que Daddy tuviera conocimiento completo de la magnitud del daño económico.
La demanda también apunta a una supuesta legitimación de estos registros por parte de los abogados implicados, así como a maniobras internas que habrían obstaculizado el acceso del artista a su propia documentación corporativa. Entre los temas afectados figuran éxitos como “Runaway”, “La Rompe Corazones”, “Zum Zum” y “Bella y Sensual”, cuyas regalías habrían sido modificadas mediante “split sheets” adulterados. A esto se suma la acusación de intimidación y presiones hacia otros artistas, lo que agrava el calibre del caso.
El texto presentado ante la justicia describe que el equipo de Daddy Yankee recuperó el control total de sus empresas recién en diciembre de 2024, luego de años de disputas internas y hallazgos de documentos eliminados. Este avance coincidió con órdenes judiciales para que exintegrantes del entorno corporativo entregaran dispositivos electrónicos que contendrían información clave sobre el manejo editorial. Con esta evidencia, los demandantes aseguran haber podido reconstruir una parte del supuesto fraude.
En su petición, el “Big Boss” exige una compensación que no sea menor a tres millones de dólares, además de honorarios legales y la corrección inmediata de los registros editoriales ante entidades como ASCAP, BMI y SESAC. También solicita que los demandados notifiquen a terceros sobre las modificaciones y certifiquen el cumplimiento de la orden judicial. La causa, que podría derivar en un juicio por jurado, se perfila como uno de los litigios más importantes dentro del género urbano, con potencial para marcar un precedente en la protección de la propiedad intelectual en la música latina.