INCREÍBLE
La presión inesperada sobre Lionel Messi en medio del conflicto entre el Gobierno y el Chiqui Tapia
Argentina (Redacción Voces Críticas) La política volvió a tocar a una de las figuras más importantes del deporte argentino y esta vez el centro de la escena es Lionel Messi. En plena embestida del Gobierno nacional contra Claudio “Chiqui” Tapia, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, deslizó públicamente que esperan una señal del capitán de la Selección respecto a su vínculo con el presidente de la AFA. La maniobra encendió especulaciones y tensó aún más la relación entre la Casa Rosada y la dirigencia del fútbol.
Durante una entrevista televisiva, Bullrich sugirió que el Gobierno observa con atención la cercanía entre Tapia y Lionel Messi, amistad que despierta recelos dentro del oficialismo. De hecho, en los pasillos libertarios circula la preocupación de que el ídolo mundial salga a respaldar al dirigente en medio del enfrentamiento, un gesto que podría cambiar el equilibrio político en torno a la disputa por el control de la AFA.
La ministra dejó entrever que esperan que el plantel comience a marcar distancia, aunque admitió no tener información concreta sobre la postura de Lionel Messi. Su declaración, sin embargo, fue interpretada como un mensaje directo hacia el capitán, justo en la antesala del sorteo mundialista, escenario que el Gobierno mira con atención pese a que el futbolista no asistirá por compromisos deportivos en Estados Unidos.
La presión hacia el jugador se da en un clima de creciente tensión. Asesores cercanos a Javier Milei temen que un apoyo público de Lionel Messi a Tapia complique la estrategia oficial, más aún después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestara su respaldo al titular de la AFA. En paralelo, el mandatario argentino mantiene un discurso confrontativo en redes, donde desliza que avanzará contra Tapia después del Mundial 2026.
En este contexto, el nombre de Lionel Messi vuelve a convertirse en un factor decisivo dentro de una disputa que comenzó en la política pero ya repercute de lleno en el mundo del fútbol. Mientras el Gobierno busca reposicionarse en la pelea por el control institucional del deporte, el silencio del capitán se transforma en la incógnita que todos intentan descifrar.