HECHO CONFUSO
Un episodio en la guardia puso en el centro a Rosario de la Frontera: el hospital se pronunció
Salta (Redacción Voces Críticas) El Hospital Melchora Figueroa de Cornejo difundió un extenso comunicado para aclarar el episodio ocurrido en la Guardia de Adultos, un hecho que generó repercusión en Rosario de la Frontera luego de que un paciente denunciara haber sido agredido por un médico. La institución sostuvo que, según la documentación judicial y los testimonios internos, la secuencia de hechos no coincide con la versión difundida por el joven reclamante.
De acuerdo con el informe, el incidente se originó cuando el paciente llegó en un estado de fuerte alteración y, tras exigir atención inmediata, habría roto la puerta del consultorio para ingresar por la fuerza. En ese momento, según señaló el hospital, intentó agredir físicamente a una enfermera, lo que obligó al médico de guardia a intervenir para detener la situación violenta. El episodio quedó radicado en una denuncia penal bajo la carátula de amenazas y daños, un punto clave de la aclaración emitida desde Rosario de la Frontera.
A pesar de la tensión inicial, el comunicado remarca que el joven fue atendido por los distintos servicios, incluidos enfermería, radiología y traumatología, siguiendo los protocolos habituales. Para la institución, estos elementos —sumados a la historia clínica digital, testimonios y cámaras de seguridad— contradicen la versión pública del paciente, quien asegura haber sido víctima de una agresión sin motivo dentro del hospital de Rosario de la Frontera.
La Gerencia decidió, además, iniciar una investigación administrativa interna sobre el accionar del médico, una medida que busca garantizar transparencia y elevar las actuaciones al Ministerio de Salud Pública. Según explicaron, este proceso se realiza aun cuando la denuncia penal presentada por el equipo de salud responsabiliza al paciente por los daños provocados. La institución subraya que se trata de una obligación prevista por normativa y que permitirá evaluar todos los aspectos en juego.
En su mensaje final, el hospital lamentó profundamente lo ocurrido y aseguró que el episodio no se corresponde con los valores de servicio y respeto que promueve la institución. Afirmó que se están aplicando medidas para mantener un entorno seguro tanto para trabajadores como para pacientes y reiteró que ningún hecho de violencia física puede considerarse un camino válido para resolver conflictos. La causa continúa su curso penal y administrativo, mientras Rosario de la Frontera sigue de cerca las novedades del caso.