2025-12-15

REFORMA LABORAL

Menos impuestos y más ajuste: la reforma laboral tensiona las metas con el FMI

La reforma laboral impulsada por el Gobierno propone una fuerte reducción de cargas tributarias y contribuciones patronales, pero el impacto fiscal abre un interrogante clave
Por Redacción Voces Críticas

ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La reforma laboral que el Gobierno envió al Congreso no solo introduce cambios en las relaciones de trabajo, sino que también plantea una modificación profunda del esquema impositivo, con efectos directos sobre el plan fiscal y las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A grandes rasgos, el proyecto contempla una reducción significativa de las cargas patronales. En sectores como Comercio y Servicios, las contribuciones bajarían del 20,4% al 17,4%; en Industrias y PyMES, del 18% al 15%; y en Obras Sociales, del 6% al 5%. Esta disminución busca aliviar costos laborales y estimular el empleo, aunque implica una menor recaudación inmediata para el Estado.

Uno de los puntos más sensibles de la reforma laboral es la reasignación del 3% de las contribuciones patronales que hoy financian al sistema previsional y que pasarían al Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Según especialistas, esta decisión mejora el balance de las empresas en el corto plazo, pero introduce riesgos a mediano plazo para la sostenibilidad del sistema jubilatorio.

Además, la reforma laboral incorpora exenciones impositivas relevantes: elimina el Impuesto a las Ganancias sobre alquileres de vivienda, operaciones con bonos y acciones, reduce la alícuota de Ganancias para empresas y suprime impuestos internos a servicios como telefonía celular, seguros, objetos suntuarios y entradas de cine, entre otros. En conjunto, estas medidas representan una pérdida estimada de ingresos equivalente a entre 0,8% y 0,83% del PBI.

El impacto fiscal de la reforma laboral plantea un desafío concreto para el Ejecutivo. El Presupuesto 2026 proyecta un superávit primario del 1,5% del PBI, mientras que el acuerdo con el FMI exige elevarlo al 2,2% el próximo año. Si la ley se aprueba sin cambios, el Gobierno deberá compensar la menor recaudación con un ajuste mayor del gasto o con nuevas fuentes de ingresos.

Consultoras privadas advierten que, sin una recuperación económica sólida, la baja de contribuciones podría tener efectos limitados sobre el empleo, pero un costo fiscal elevado. En este contexto, el debate en el Congreso no solo será laboral, sino también fiscal: la discusión de fondo pasa por cómo sostener el equilibrio de las cuentas públicas sin incumplir los compromisos internacionales. Informa Voces Críticas.

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