2025-12-18

Su faceta más tierna

Actor de mi Pobre Angelito comparte momentos emotivos con sus hijos esta Navidad

El artista sorprende al mundo con momentos familiares llenos de emoción.
Por Redacción Voces Críticas

Cada diciembre, Mi pobre angelito vuelve a los hogares como un clásico inevitable. La historia de Kevin McCallister defendiendo su casa y enfrentando a los Wet Bandits sigue emocionando generación tras generación. Hoy, 35 años después, no solo conmueve el personaje, sino también Macaulay Culkin, el actor que lo interpretó y que ahora comparte su faceta más tierna como padre.

En una reciente entrevista, el actor reveló cómo sus hijos están descubriendo poco a poco que su papá fue el niño más famoso de la Navidad. Culkin explicó con humor y nostalgia que, para sus hijos, él sigue siendo simplemente papá, aunque ya empiezan a reconocer la conexión con Kevin. “Mi hijo señaló una foto y dijo: ‘Ese niño se parece a Kevin’… La ilusión sigue viva”, comentó entre risas.

El artista se esfuerza por mantener la magia intacta. Comparó la ilusión de sus hijos con la de Santa Claus, buscando que el descubrimiento de su icónico rol ocurra con la misma inocencia que millones de niños sintieron al verlo en la pantalla. Culkin demuestra que la paternidad puede transformar por completo la manera de ver su propia obra.

Además, la relación de Culkin con Mi pobre angelito ha cambiado con el tiempo. Ahora puede sentarse junto a sus hijos a verla y sentir orgullo, algo que antes era imposible por los recuerdos difíciles de su infancia. Filmada durante una etapa marcada por abusos y presiones familiares, la película fue para él un desafío personal que ahora acepta con gratitud.

Macaulay Culkin no solo abraza su pasado, sino que comparte la película con el público de nuevas maneras. Sus giras especiales, donde proyecta el filme y conversa con la audiencia, permiten que padres e hijos disfruten juntos de la historia. “La gente ríe más cuando está junta. Están viviendo la película como debe vivirse”, señaló el actor.

Ver a Culkin reconectar con su icónico papel desde la paternidad demuestra que los clásicos no solo sobreviven al tiempo, sino que crecen con nosotros. Su mensaje es claro: la familia, ya sea biológica, elegida o reconstruida, sigue siendo el mejor lugar al que volver, y eso hace que Mi pobre angelito siga vigente cada Navidad.

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