2025-12-29

MANTENERSE ALERTA

La grave señal que David Kavlin pasó inadvertida antes de su grave episodio de salud: "Llegué muerto"

Un comunicado preventivo y el testimonio del propio periodista vuelven a poner en foco los riesgos de exigirse de más sin escuchar al cuerpo
Por Redacción Voces Críticas

El delicado episodio de salud que atravesó David Kavlin continúa generando conmoción y abre interrogantes que van más allá de su caso personal. Mientras el periodista avanza en su recuperación tras haber sufrido un infarto y un paro cardíaco, una advertencia difundida horas antes de su descompensación adquiere hoy un peso inquietante: los riesgos de practicar actividad física en medio de temperaturas extremas.

La señal estuvo presente, aunque pasó casi desapercibida. Ese sábado 27 de diciembre, con una sensación térmica que rondaba los 34 grados, el Club Náutico Hacoaj, donde Kavlin jugaba al pádel, emitió un comunicado de tono claro y preventivo. “Con estas temperaturas, el cuerpo pasa factura rápido”, alertaba el mensaje, que buscaba llamar a la prudencia frente al calor intenso.

El texto hacía especial hincapié en la necesidad de escuchar al cuerpo y tomar recaudos básicos para evitar complicaciones. “Hidratarse antes, durante y después. Bajar la intensidad. Hacer descansos. Si se sienten diferentes, paren”, enumeraba el comunicado, que hoy se lee casi como un recordatorio urgente sobre los límites físicos. Informa Voces Críticas.

Horas más tarde, la advertencia dejó de ser general para transformarse en una señal inquietante. Kavlin se descompensó en plena actividad deportiva y debió ser asistido de urgencia. Poco después, sufrió un paro cardíaco. El propio periodista describió el momento con crudeza y sin rodeos: “Llegué muerto”, relató, al reconstruir lo vivido.

Si bien su esposa aclaró que el calor no fue la causa directa del infarto y explicó que el cuadro se debió a una arteria casi totalmente obstruida, el episodio dejó al descubierto una combinación peligrosa: estrés acumulado, sobreexigencia física y altas temperaturas. El propio Kavlin reconoció luego que atravesaba un ritmo laboral intenso, con múltiples compromisos y escaso descanso.

Desde el club remarcaron además otro punto que hoy cobra especial relevancia: no sentir vergüenza de frenar a tiempo. “Decir ‘me voy de la cancha’ no es abandonar, es cuidarse”, señalaba el comunicado. Una frase simple, pero contundente, que hoy se resignifica mientras el periodista se prepara para una nueva intervención médica. No como una acusación, sino como un llamado de atención que excede su historia personal: jugar está buenísimo, pero volver a casa es más importante.

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