2026-01-03

LA SUCESIÓN

Sin Nicolás Maduro, quién manda en Venezuela: la puja en la cúpula chavista

La captura de Nicolás Maduro, anunciada por Donald Trump, dejó a Venezuela frente a un escenario inédito
Por Redacción Voces Críticas

MUNDO (Redacción Voces Críticas) La detención de Nicolás Maduro provocó un vacío de poder sin precedentes en el chavismo. En lo formal, la Constitución venezolana establece que la vicepresidenta ejecutiva debe asumir ante la “falta absoluta” del presidente. Sin embargo, el contexto de explosiones, despliegue militar y confusión política expuso una brecha histórica entre el poder legal y el poder real.

Desde el punto de vista institucional, Delcy Rodríguez encabeza la línea sucesoria. Abogada y diplomática, además de vicepresidenta ocupa áreas estratégicas del Ejecutivo y es considerada una figura técnica con llegada a actores internacionales. Horas después de los ataques, exigió “pruebas de vida” de Maduro y denunció una violación al derecho internacional, mientras el régimen declaraba el estado de conmoción exterior.

La influencia de Rodríguez se potencia por su vínculo con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, su hermano. Juntos representan el ala civil del chavismo, con control de resortes clave del Estado. No obstante, ambos arrastran sanciones internacionales, lo que limita cualquier intento de normalización externa y vuelve frágil su capacidad para conducir una transición ordenada.

El verdadero equilibrio de poder, sin embargo, se define por el control de las armas. Diosdado Cabello, ministro del Interior, maneja los organismos de inteligencia, la policía y el sistema penitenciario. Históricamente señalado como el “número dos” del chavismo, su rol es decisivo para garantizar la cohesión interna y contener eventuales fracturas en la base política y militar.

En paralelo, Vladimir Padrino López, ministro de Defensa desde 2014, es el garante de la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Su mensaje tras los ataques —anunciando el despliegue total de capacidades militares— confirmó que el sostén del régimen depende, en última instancia, del mando castrense. Con Maduro fuera de escena, el futuro inmediato del chavismo se juega en la coordinación —o disputa— entre estas figuras y su capacidad para mantener el control territorial y político del país. Informa Voces Críticas. 

Te puede interesar