2026-01-08

TENDENCIA

Conocé a los Mirumi, el mini robot que dejó atrás a las Labubu: un fenómeno tecnológico

Un nuevo dispositivo japonés combina diseño, movimiento e interacción simple para crear un vínculo emocional que ya es furor en redes
Por Redacción Voces Críticas

No todos los fenómenos tecnológicos nacen para resolver un problema puntual. Algunos aparecen para ocupar un lugar distinto, más cercano a lo emocional, al diseño y a la manera en que las personas se vinculan con los objetos cotidianos. En ese terreno se mueve Mirumi, un mini robot que comenzó a ganar popularidad en redes sociales y mercados asiáticos como una evolución del furor por los Labubu, aunque con una diferencia clave: no solo se mira, también interactúa.

A diferencia de otros dispositivos inteligentes, Mirumi no responde preguntas ni brinda información útil. No da el clima, no reproduce mensajes ni promete productividad. Su función es mucho más simple y, al mismo tiempo, más íntima: acompañar, llamar la atención y generar una conexión emocional con quien lo lleva consigo. Esa propuesta, lejos de ser un obstáculo, parece ser la clave de su éxito.

El dispositivo tiene un tamaño reducido, cuerpo peludo y grandes ojos expresivos. Su diseño recuerda a figuras coleccionables populares, pero suma movimiento y reacción al entorno. Mirumi puede colgarse de una cartera, un bolso o una mochila gracias a sus brazos largos, desde donde observa lo que ocurre a su alrededor y reacciona con gestos que simulan curiosidad, timidez o entusiasmo. Informa Voces Críticas.

Toda la interacción del mini robot es gestual. No hay pantallas ni palabras: el muñeco gira la cabeza, se mueve suavemente y responde a estímulos externos. Incorpora sensores táctiles en la cabeza que detectan caricias o palmaditas, a las que responde con movimientos agradables y variables, seleccionados de forma aleatoria por un algoritmo para evitar repeticiones predecibles.

Además, cuenta con sensores de sonido que le permiten reaccionar ante voces o ruidos cercanos, reforzando la sensación de presencia y atención. A nivel técnico, su funcionamiento se apoya en un chip integrado que procesa las señales y las traduce en movimientos naturales mediante pequeños servomotores. Tiene batería propia, se recarga por USB tipo C y avisa cuando la carga es baja con un gesto característico.

Detrás del proyecto está la empresa japonesa Yukai Engineering, especializada en desarrollar dispositivos que priorizan la experiencia emocional por sobre la utilidad tradicional. Mirumi ya se encuentra disponible en Kickstarter, donde se ofrece en colores gris, rosa y marfil, con un valor cercano a los 140 euros. Según la plataforma, las primeras entregas están previstas, como mínimo, para abril de 2026, mientras el pequeño robot continúa ganando seguidores y redefiniendo la idea de compañía tecnológica.

Te puede interesar