SE SUPO
El insólito destino que eligió para mandar cocaína: se descubrió el misterio en el caso del Correo Argentino
SALTA (Redacción Voces Críticas) Lo que parecía un trámite rutinario en la sucursal del Correo Argentino de la calle Deán Funes terminó en un amplio despliegue de la Policía Federal y una causa penal por narcotráfico. Un joven de nacionalidad boliviana se presentó en la oficina postal con el objetivo de realizar un envío internacional, pero la falta de prolijidad en el embalaje y el insólito punto de llegada de la mercadería encendieron todas las alarmas de las autoridades presentes.
El episodio comenzó el pasado jueves, pasadas las 9 de la mañana, cuando el sospechoso ingresó con una caja de cartón y consultó específicamente por los requisitos para realizar un despacho con destino a la ciudad de Melbourne, en Australia. Ante la pregunta de los agentes sobre el contenido del paquete, el hombre aseguró que se trataba de media docena de cinturones artesanales fabricados por un primo en Bolivia.
Sin embargo, el personal de Aduana del Correo notó de inmediato que la calidad de los accesorios no coincidía con un producto que justificara semejante logística de envío. Las costuras eran marcadamente irregulares y la terminación general resultaba demasiado rústica, lo que motivó una comunicación urgente con el fiscal federal Carlos Martín Amad. Ante la presunción de un delito, la jueza de Garantías Mariela Giménez autorizó la requisa exhaustiva y la demora preventiva del individuo.
El hallazgo en los cinturones y la ruta del dinero
Al desarmar los seis cinturones, los efectivos de la Policía Federal confirmaron que la estructura de cuero escondía algo más que simples materiales de marroquinería. Entre las lonjas de piel, se habían colocado capas de papel carbónico y bolsas plásticas, una técnica utilizada para intentar burlar los controles de seguridad y los escáneres antes de que la droga saliera del país hacia Oceanía.
Tras descoser las piezas, se hallaron envoltorios con cocaína en cinco de los seis accesorios. Cada carga pesaba entre 105 y 125 gramos, alcanzando un total de 490 gramos de sustancia incautada. El hallazgo derivó en la imputación inmediata del joven por el delito de contrabando de estupefacientes con fines de comercialización en grado de tentativa.
Además de la droga, los investigadores secuestraron el teléfono celular del imputado y diversos documentos que revelaron movimientos financieros llamativos. Entre sus pertenencias se encontraron comprobantes que respaldan la tenencia de una importante suma de dinero operada a través de una conocida casa de cambio internacional, lo que refuerza la hipótesis de una maniobra de narcotráfico a gran escala con destino al mercado australiano. Informa Voces Críticas