ESCÁNDALO TOTAL
Impacto internacional: Julio Iglesias se encuentra envuelto en una denuncia de dos mujeres por acoso
Un escándalo de alcance internacional irrumpió con fuerza en la agenda mediática y puso bajo escrutinio a Julio Iglesias, una de las figuras más reconocidas de la música en español. La denuncia, de extrema sensibilidad, generó un impacto inmediato y activó la atención de medios y organismos judiciales, tanto por la gravedad de los hechos relatados como por la notoriedad del involucrado.
Julio Iglesias enfrenta una presentación judicial realizada por dos mujeres ante los tribunales de España. Según consta en la denuncia, los hechos habrían ocurrido entre enero y octubre de 2021 y estarían vinculados a conductas consideradas abusivas y degradantes. Las acusaciones incluyen una serie de situaciones que, de comprobarse, configurarían delitos de especial gravedad.
El caso tomó estado público a partir de una investigación conjunta realizada por el medio español ElDiario.es y Univisión Noticias. El trabajo periodístico se apoyó en testimonios y reconstrucciones que involucrarían a más de quince mujeres que habrían trabajado para el cantante en distintas propiedades, y que describieron experiencias coincidentes en distintos momentos. Informa Voces Críticas.
Dos de las denunciantes, que prestaban tareas en residencias ubicadas en Punta Cana, decidieron avanzar judicialmente contra el cantante tras relatar situaciones vividas dentro de esas propiedades. A partir de la magnitud de los testimonios, la causa fue encuadrada en una investigación por "trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre junto con varios delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales tales como acoso sexual y agresión sexual”.
Uno de los pasajes más contundentes corresponde al testimonio de una mujer identificada bajo el nombre ficticio de Rebeca, quien describió: “Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”. De acuerdo con la denuncia, el artista la obligaba a concurrir a su habitación una vez finalizada su jornada laboral.
Por su parte, otra denunciante, presentada bajo el seudónimo de Laura, expuso situaciones de abuso de poder y contacto físico no consentido. “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”, relató. En la misma línea, Rebeca expresó: "Entramos a esa casa a trabajar dignamente y no merecíamos todo el maltrato físico psicológico, y sexual”.