Devastada en el entierro
La reina Sofía en llanto: momentos íntimos en el funeral de Irene de Grecia
La muerte de la princesa Irene de Grecia ha sumido a la reina Sofía en un profundo dolor. Conocida por su serenidad y sonrisa constante, la monarca mostró una faceta vulnerable durante los actos en honor a su hermana menor. El responso se celebró el sábado 17 de enero en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, donde la familia se unió para ofrecer apoyo mutuo y consuelo. Sus hijos, la reina Letizia y los nietos estuvieron a su lado, sosteniéndola en los momentos más difíciles.
El lunes 19 de enero, el féretro con los restos de Irene de Grecia llegó a Atenas para cumplir su último deseo: ser enterrada junto a su hermano Constantino y sus padres, los reyes Pablo I y Federica. Antes del funeral, los restos fueron trasladados a la capilla de la Iglesia de Agios Eleftherios en Monastiraki, permitiendo que familiares, allegados y ciudadanos se despidieran de la princesa. A pesar de la abolición de la monarquía en Grecia, el cariño hacia la familia real sigue vigente en la población.
La familia griega de la reina Sofía también se volcó en este momento de duelo. Aunque dispersos por el mundo, no quisieron perder la oportunidad de rendir homenaje a Irene de Grecia. Tras la capilla, el féretro fue llevado a la Iglesia principal, acompañado por los tres hijos de Constantino: Pablo, Nicolás y Felipe, quienes encabezaron la comitiva familiar en recuerdo de su madre y tía. Informa Voces Críticas.
Varias casas reales europeas se hicieron presentes en el funeral, mostrando respeto y apoyo a la familia griega. La llegada de los Reyes de España y sus hijas subrayó la unión entre ambas familias, mientras la emérita bajaba del coche acompañada de las infantas Elena y Cristina y de sus nietos, Irene y Miguel. Su tristeza era evidente, reflejando el impacto emocional de la pérdida.
Durante la ceremonia religiosa en Atenas, la madre del rey Felipe no pudo contener las lágrimas. Su rostro mostró todo el dolor acumulado tras años de cercanía y complicidad con su hermana. La monarca recibió gestos de cariño y apoyo constantes de su familia, especialmente de la reina Letizia y sus hijos, quienes permanecieron junto a ella en todo momento, recordando la importancia del vínculo familiar ante la pérdida.
El funeral de Irene de Grecia representa un momento de recuerdo y homenaje a la historia de la familia real griega. La reina Sofía, devastada por la pérdida, reafirma la cercanía y el amor que mantenía con su hermana menor. El entierro en el cementerio real de Tatoi, junto a sus padres y su hermano, cierra un ciclo y permite que la princesa descanse finalmente en su tierra natal, cumpliendo así su último deseo.