ALTA TENSIÓN
MasterChef Celebrity al rojo vivo: la feroz pelea por un pescado que estuvo a punto de terminar a los golpes
La gala de regreso que puso punto final al repechaje de MasterChef Celebrity estuvo lejos de desarrollarse con calma. El desafío culinario, centrado en pescados de mar y de río, derivó en uno de los momentos más tensos de la temporada, con un cruce inesperado entre Emilia Attias y Esther Goris que sorprendió tanto al jurado como al público.
Todo se desató en el mercado del reality, cuando el salmón se convirtió en el ingrediente más codiciado de la noche. En medio del apuro y la presión del reloj, ambas participantes tomaron el mismo producto al mismo tiempo, lo que dio lugar a un forcejeo breve pero incómodo que no pasó inadvertido y marcó un quiebre en el clima del programa.
En un intento por descomprimir la situación, Goris propuso dividir el pescado en dos. Sin embargo, Attias fue contundente y dejó en claro que ella sería quien se lo llevaría a su estación para realizar el corte. La negativa generó un silencio espeso en el estudio y dejó la sensación de que el conflicto estaba lejos de resolverse de manera amistosa. Informa Voces Críticas.
La escena obligó a la intervención directa de la conductora del programa. Wanda Nara fue clara al aplicar el reglamento y no dejó lugar a interpretaciones: “Lo agarró primero Emilia y te toca cocinar esto. Entrá al mercado, por favor”, le indicó a Esther, quien finalmente regresó para elegir otro ingrediente y optó por un dorado.
Con el correr de las horas, la tensión pareció trasladarse al plato. Goris presentó un ceviche de dorado que recibió elogios del jurado, a pesar de tratarse de un pescado de río poco habitual para esa preparación. Con ironía y un dejo de revancha, la actriz terminó “agradeciéndole” a Attias tras la devolución positiva.
Desde su estación, Emilia no dejó pasar el episodio y lanzó una chicana que resonó en todo el estudio: “Tiene que prometer no robar más nada”, disparó entre risas, mientras también se quejaba por el fuerte olor a pescado que le había quedado impregnado en la ropa. Minutos después, al presentar su sopa de salmón, Wanda volvió a traer el cruce a escena al recordar que ambas “casi se van a las trompadas”. Lejos de bajar el tono, Attias reafirmó su postura sin vueltas: “No lo iba a soltar, era mío”, sentenció, cerrando una de las noches más incómodas del certamen.