IMPACTANTE
Los documentos del divorcio italiano fueron revelados y Mauro Icardi pone en jaque a Wanda Nara con fuerte acusación
El Wanda Gate sumó en las últimas horas un capítulo decisivo, esta vez con respaldo documental. En DDM se dio a conocer parte de un expediente judicial que hasta ahora se mantenía reservado y que podría modificar el eje de una de las acusaciones más graves lanzadas por Mauro Icardi contra Wanda Nara: el presunto “robo” de 7 millones de euros.
Según explicó Guido Záffora, los documentos corresponderían a un acuerdo económico privado firmado por ambas partes cuando la pareja ya estaba separada, mucho antes de que el futbolista iniciara su relación con la China Suárez. Ese arreglo, confidencial y registrado en la Justicia italiana, habría formado parte del proceso de división de bienes y del posterior divorcio.
La existencia de ese acuerdo pone bajo revisión una de las frases más repetidas por Icardi en el plano público: “le dejé todo a Wanda”. De acuerdo a lo expuesto en el programa, el reparto económico no habría sido unilateral ni informal, sino consensuado y avalado legalmente, lo que cambia sustancialmente el marco de la acusación. Informa Voces Críticas.
Desde el entorno de Wanda Nara fueron tajantes: no hubo robo. Aseguran que el expediente es claro y que la cifra de los 7 millones aparece en distintos escritos presentados por Icardi, pero sin mencionar el acuerdo previo. Además, según se informó, el abogado italiano de la empresaria confirmó que el divorcio se encuentra avanzado y que la Justicia busca acelerar una resolución definitiva.
El conflicto se profundizó porque la acusación no quedó solo en el terreno mediático. Icardi sostiene que existió un delito penal, al afirmar que Wanda habría transferido dinero sin autorización. Desde su defensa remarcan que cualquier movimiento debe analizarse dentro del marco legal: si el acuerdo estaba vigente o si la Justicia había habilitado la disposición de los fondos en ese momento, un punto técnico clave para determinar responsabilidades.
Lo que más habría impactado en Wanda, según se remarcó en DDM, es el daño a su imagen pública. No estaría dispuesta a dejar pasar los calificativos de “mitómana” y “ladrona”, y evaluaría avanzar legalmente por esas expresiones. Por primera vez, además, se exhibieron documentos que respaldan su versión de los hechos.
Con la salida a la luz de este expediente, el Wanda Gate parece entrar en una fase decisiva. El conflicto, que durante meses se sostuvo en declaraciones cruzadas y exposición mediática, empieza a definirse en los tribunales. Y esta vez, los papeles podrían pesar más que los relatos que dominaron las redes, mientras el divorcio en Italia aparece cada vez más cerca.