MOMENTO DE TENSIÓN
Mario Pergolini vivió una situación inesperada en la calle con un final que nadie vio venir: qué pasó
Mario Pergolini vivió este lunes un momento de tensión cuando advirtió que había extraviado su teléfono celular en plena vía pública. El episodio, que podría haber terminado en un dolor de cabeza, tuvo un desenlace inesperado que el propio conductor decidió compartir en sus redes sociales, donde destacó el gesto solidario de quien encontró el dispositivo.
A través de sus historias de Instagram, Pergolini relató que el celular fue hallado por un joven que no dudó en buscar la forma de devolvérselo. “Hoy había perdido mi teléfono y lo encontró ‘Rafael’, que se preocupó en devolvérmelo y no aceptó nada de recompensa. Desde hoy es mi mejor amigo”, escribió, junto a una imagen tomada al momento de la entrega. El mensaje generó una rápida reacción entre sus seguidores, que celebraron la honestidad del gesto.
Fiel a su estilo, el conductor suele compartir situaciones personales que combinan humor, sorpresa y reflexión. Meses atrás, en su programa Dejá que entre el sol, había protagonizado otro momento viral al contar su experiencia con una actividad que subestimó por completo: el pilates. Informa Voces Críticas.
“Empecé a hacer pilates con un montón de señoras del barrio. Y mi experiencia es que era más exigente de lo que yo creía”, contó entre risas, antes de describir el impacto físico que le provocó la práctica. “Pensás: ‘Boludo, se me está desgarrando el ort..., no puedo más’”, lanzó el conductor, desatando carcajadas en el estudio.
A la anécdota se sumó la panelista Camila Fortunato, quien coincidió con la sorpresa inicial: “Me pasó exactamente lo mismo. Dije: ‘Qué bueno, voy a hacer un hada, voy a estirar el huesito’”. El intercambio reforzó la idea de que el pilates está lejos de ser una disciplina liviana.
Pergolini profundizó el relato exagerando cada sensación corporal: “Es peor que ir al gimnasio… Y el tipo dice: ‘Hasta donde puedas’. Vos decís: ‘Boludo, no me puedo mover. ¡No es hasta donde pueda!’”. Fortunato lo resumió sin rodeos: “Hice más en una clase de pilates que en un mes de gimnasia”.
Entre el susto por el celular perdido y las anécdotas que generan carcajadas, el conductor volvió a mostrar un costado cotidiano que conecta con su audiencia. Un perfil cercano, donde conviven el agradecimiento por un acto de honestidad y la capacidad de reírse de sí mismo sin filtro.