VIEJAS ACUSACIONES
Fernanda Iglesias volvió a hablar de Roberto Pettinato y fue contundente al referirse a Tamara: “Me da asco”
Roberto Pettinato volvió a quedar en el centro de la escena mediática a partir de la reaparición de antiguas denuncias públicas realizadas por varias mujeres que compartieron espacios laborales con él. Fernanda Iglesias, Karina Mazzocco, Mariela Anchipi, Maju Lozano, Señorita Bimbo, Josefina Pousso y Úrsula Vargues figuran entre quienes, en distintos momentos, relataron situaciones de acoso y malos tratos atribuidos al conductor.
El tema volvió a instalarse con fuerza luego de que Fernanda Iglesias repasara su experiencia en el programa Puro Show. Allí cuestionó el enfoque con el que, según su mirada, se intenta presentar a Pettinato: “Lo ponen como una víctima ahora pero las víctimas reales son las mujeres que hablaron. No importa que no haya denuncia judicial porque las cosas pasaron y son difíciles de probar”, afirmó.
Iglesias también explicó cómo procesó internamente lo vivido durante aquellos años. “En ese momento no lo viví como algo traumático. Lo conté porque cuando varias chicas salieron a decir lo que habían vivido, lo sentí como una forma de apoyar lo que estaban diciendo, para que les crean. Creo que lo acomodé en mi cabeza para que no me perturbara”, relató, poniendo el foco en el contexto de época y en las dificultades para dimensionar ciertas conductas. Informa Voces Críticas.
En ese mismo sentido, Iglesias recordó que atravesó situaciones incómodas durante un largo período y que, lejos de recibir respaldo, fue cuestionada públicamente. Según contó, se intentó desacreditar su palabra al instalar la versión de que hablaba por despecho. “No me parece que esté bueno que una tenga que trabajar mientras se le meten en el camarín o le tocan la pierna. Eso y cosas peores”, expresó con crudeza.
Uno de los episodios que aún genera malestar en Iglesias es el cruce con Tamara Pettinato, quien la calificó de “resentida”. Sobre ese punto fue tajante: “No voy a hablar con ella. Ni loca. Me da asco”. Más tarde, cuando Nancy Duré señaló que no correspondía ese tipo de descalificación entre mujeres, la periodista sostuvo su postura sin matices.
“Dijo una barbaridad de mí y me parece que fue horrible. No se trata de juzgarlo sino de decir lo que siento”, remarcó Iglesias, antes de reflexionar sobre el cambio cultural de los últimos años. “En ese momento, uno lo veía de otra manera. No fui a la Justicia porque de algún modo intenté acomodarlo internamente. Nada más”, concluyó, dejando abierta una discusión que sigue interpelando a los medios y a la sociedad.