2026-02-04

ESCÁNDALO EN TRANSPORTE

Chocó borracho, puso vidas en riesgo y sigue trabajando: el colectivero intocable

Un colectivero que chocó mientras conducía con 1,40 gramos de alcohol en sangre continúa trabajando en la empresa San Ignacio SRL
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) Una fuerte polémica se desató en Salta tras conocerse que un colectivero que protagonizó un grave siniestro vial mientras conducía alcoholizado continúa trabajando en la empresa, amparado por su condición de delegado gremial de la UTA. El caso reavivó el debate sobre los límites de la tutela sindical frente a situaciones que ponen en riesgo la seguridad pública.

El hecho ocurrió días atrás, cuando el trabajador de la empresa San Ignacio SRL, correspondiente al corredor 3, perdió el control de la unidad y chocó contra dos postes y un árbol. Los controles posteriores confirmaron que manejaba con 1,40 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra muy por encima de lo permitido. Afortunadamente, el colectivo no llevaba pasajeros en ese momento, ya que se dirigía a tomar servicio, aunque el episodio generó alarma por el peligro al que fueron expuestos otros conductores y peatones.

En un primer momento trascendió que el colectivero se encontraba de franco y había sido convocado de urgencia para cubrir un turno. Sin embargo, fuentes consultadas indicaron que el trabajador tenía su jornada diagramada y sabía que debía presentarse a cumplir funciones ese día, lo que agrava la situación desde el punto de vista laboral y de responsabilidad individual.

Pese a la gravedad del hecho, el chofer no fue suspendido ni apartado definitivamente de la empresa. Según se informó, continúa vinculado laboralmente debido a que cuenta con tutela sindical por ser delegado gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Desde el entorno de la empresa indicaron que el gremio intervino para evitar sanciones mayores, mientras se analiza el encuadre disciplinario del caso.

Actualmente, el trabajador presta tareas en el taller de la empresa, a la espera de definiciones administrativas y legales. La situación generó malestar entre usuarios del transporte público y reabrió una discusión de fondo: hasta qué punto la protección sindical puede prevalecer frente a conductas consideradas de extrema irresponsabilidad, que podrían encuadrarse incluso como causal de despido con justa causa.

El episodio dejó planteado un interrogante que resuena con fuerza en la sociedad: ¿puede la tutela gremial ser más fuerte que la seguridad vial y el derecho de los ciudadanos a circular sin riesgos? Mientras tanto, el colectivero involucrado sigue trabajando y el debate continúa abierto.

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