CRUCE FRONTAL
Así fue la furiosa reacción de Sabrina Rojas luego de que la China Suárez la vinculara con Mauro Icardi
La polémica irrumpió en el mundo del espectáculo con una fuerza difícil de anticipar. Lo que comenzó como un comentario al pasar terminó convirtiéndose en un conflicto abierto entre figuras de alto perfil. En el centro de la escena quedaron Sabrina Rojas y la China Suárez, atravesadas por versiones que involucran nada menos que a Mauro Icardi y que encendieron un nuevo frente mediático.
Todo se disparó cuando María Eugenia Suárez relató una situación incómoda vivida tiempo atrás y apuntó, sin nombrar directamente, contra mujeres del ambiente que habrían intentado acercarse al futbolista durante una salida nocturna. “Nos pasó en Tequila, el boliche al que íbamos mucho. Dos o tres que estaban siempre ahí: yo estaba con Mauro y empezaba el perreo, la mirada; venía un amigo y le decía ‘che, dice tal que se quiere ir con vos después de acá’", contó, dejando flotando una acusación que no tardó en generar repercusiones.
A partir de ese testimonio, comenzaron las especulaciones y las miradas se posaron sobre una declaración previa de Sabrina Rojas, que cobró un nuevo significado. En aquel relato, la actriz había descripto un encuentro casual con Icardi: “Estaba en un boliche y lo vi todo el tiempo raro. Todo el tiempo solo. La manada te va llevando y yo quedé al lado suyo”. Sus palabras fueron interpretadas por muchos como una pieza clave dentro de la historia. Informa Voces Críticas.
La presión mediática creció y la expectativa se centró en conocer la reacción de Rojas contra la actriz ante lo que entendió como una acusación directa. Lejos de esquivar el tema, decidió enfrentarlo de manera frontal y sin rodeos, visiblemente molesta por quedar asociada a una situación que negó rotundamente.
En el último programa de Sálvese quien pueda, y ante la inminente vuelta de Yanina Latorre, Sabrina miró a cámara y habló con claridad. “Le voy a responder a la China porque anda diciendo que me quise levantar a Mauro Icardi”, lanzó, marcando un límite. El cierre fue tan breve como contundente: “¡Dios!”.
Si bien reconoció que coincidió con el delantero del Galatasaray en la conocida discoteca de Costanera Norte, Rojas fue tajante al aclarar que jamás hubo insinuaciones ni intenciones de su parte. Así, buscó desactivar las versiones y dejar en claro su postura, en un conflicto que, una vez más, expuso cómo una frase puede escalar rápidamente en el universo del espectáculo.