RUIDAZO EN BSAS
Cacerolazos en CABA: los barrios porteños anticiparon el paro general con ruidos contra la reforma laboral
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El clima social en la Ciudad de Buenos Aires subió de temperatura en las últimas horas. Bajo la consigna de un "ruidazo" espontáneo, cientos de vecinos se autoconvocaron este miércoles por la noche para expresar su rechazo al proyecto de reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei busca aprobar este jueves en la Cámara de Diputados.
Las protestas, que comenzaron a sentirse con fuerza pasadas las 20:00, funcionaron como el termómetro de una jornada que estará marcada por el paro general de la CGT, el cuarto en lo que va de la gestión libertaria.
Los puntos calientes de la protesta
El epicentro de los reclamos volvió a ser la esquina de Acoyte y Rivadavia, en el barrio de Caballito, un punto histórico de concentración para este tipo de medidas. Sin embargo, el sonido de las cacerolas se extendió rápidamente a otras zonas:
- Congreso: Vecinos se acercaron a las inmediaciones del Palacio Legislativo, que ya se encuentra vallado.
- Barrios movilizados: Se registraron ruidos y concentraciones en Almagro, San Telmo, Villa Crespo y Boedo
- Protestas desde los balcones: En sectores del corredor norte, el descontento se manifestó principalmente desde los edificios.
¿Qué se debate hoy en Diputados?
El malestar de los manifestantes y de las centrales obreras se centra en los puntos críticos que el oficialismo busca convertir en ley. Entre los ejes más polémicos de la reforma se encuentran:
- Fondo de Cese Laboral: La modificación del sistema de indemnizaciones por un modelo similar al de la construcción.
- Período de prueba: La intención de extenderlo, lo que sindicatos denuncian como una puerta a la precarización.
- Multas por informalidad: La eliminación de sanciones para empleadores que no tengan trabajadores registrados, punto que el Gobierno denomina "blanqueo"
Un jueves de parálisis total
Los cacerolazos fueron solo la "previa". Desde la medianoche, rige un paro general por 24 horas que afecta servicios esenciales en todo el país. La adhesión de la UTA y los Metrodelegados garantiza que no habrá colectivos, trenes ni subtes en el AMBA. Tampoco habrá atención en los bancos ni actividad en las oficinas de la administración pública.
A diferencia de otras ocasiones, la CGT confirmó que esta vez no habrá movilización al Congreso, apostando a que el impacto de la huelga se sienta a través del "vaciamiento" de las ciudades y la parálisis de la producción. Informa Voces Críticas