DESPEDIDA MUNDIAL
Conmoción en Hollywood por la muerte de Eric Dane: el adiós al inolvidable doctor de Grey’s Anatomy
Apenas diez meses después de haber hecho público su diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el actor Eric Dane murió a los 53 años. La noticia generó una profunda conmoción entre colegas y seguidores, especialmente entre quienes lo acompañaron durante años en la exitosa serie Grey’s Anatomy, donde alcanzó reconocimiento internacional.
Dane se convirtió en una de las figuras más queridas del drama médico al interpretar al doctor Mark Sloan, apodado “McSteamy”. Se incorporó en la segunda temporada con un papel pensado como temporal, pero la respuesta del público fue tan contundente que terminó formando parte estable del elenco durante casi 140 episodios. Su personaje competía en popularidad con el de Patrick Dempsey, y juntos marcaron una etapa inolvidable de la ficción creada por Shonda Rhimes.
Sin embargo, su salida en 2012 no estuvo exenta de dificultades personales. En una entrevista en el podcast de Dax Shepard, el actor reconoció que atravesaba problemas de adicciones y que su situación había cambiado dentro del equipo. “No era el mismo tipo que habían contratado”, confesaba hace un par de años, “así que lo entendí cuando me despidieron, y Shonda se portó muy bien”. Con el tiempo, logró reconstruir su carrera y diversificar sus proyectos. Informa Voces Críticas.
Su familia confirmó la muerte a través de un comunicado: “Con gran pesar, comunicamos que Eric Dane falleció el jueves por la tarde tras una valiente batalla contra la ELA”. También destacaron que “Pasó sus últimos días rodeado de sus queridos amigos, su devota esposa y sus dos hermosas hijas, Billie y Georgia, que eran el centro de su mundo”. En el texto subrayaron además su compromiso con la visibilización de la enfermedad: “A lo largo de su lucha contra la ELA, Eric se convirtió en un apasionado defensor de la concienciación y la investigación”, y pidieron privacidad para atravesar el duelo.
Nacido en San Francisco, Dane quedó huérfano de padre a los siete años y encontró primero en el deporte, y luego en el teatro, un camino de expresión. Tras mudarse a Los Ángeles en busca de oportunidades, inició una carrera que incluyó participaciones en series como Saved by the Bell, Roseanne, Married... with Children y The Wonder Years. En los últimos años volvió a captar la atención del público con su papel de Cal Jacobs en Euphoria, donde interpretó a un personaje complejo y oscuro que mostró otra faceta de su talento.
En cine también dejó su marca con participaciones en la saga X-Men: The Last Stand, además de títulos como Burlesque, Valentine's Day y Redeeming Love. La ELA, enfermedad neurodegenerativa que provoca una parálisis progresiva y aún no tiene cura, había afectado ya la movilidad del lado derecho de su cuerpo. Su partida deja un vacío en la industria y el recuerdo de un actor que supo reinventarse más allá del estereotipo de galán que lo lanzó a la fama.