IMPACTANTE
El escalofriante relato del padre Bernacki sobre el hallazgo del cuerpo de un arzobispo salteño: "Estaba intacto"
SALTA (Redacción Voces Críticas) En las entrañas de la Catedral Basílica de Salta, a los pies del altar de la Virgen del Milagro, descansa un secreto que todavía hoy genera piel de gallina entre quienes caminan por sus naves. Es el caso de Monseñor Carlos Mariano Pérez, el sacerdote salesiano que gobernó la arquidiócesis salteña y cuyo cuerpo, tras décadas de sepultura, desafió las leyes de la naturaleza.
Pérez falleció el 25 de marzo de 1984. Siguiendo la tradición, fue sepultado en la cripta de los obispos. Sin embargo, lo que debía ser un descanso eterno y silencioso se transformó en un fenómeno inexplicable cuando, en 2010, la tumba fue abierta por una necesidad administrativa: hacer lugar para la sepultura de otro religioso.
Un hallazgo que paralizó a los testigos
El sacerdote Dante Bernacki, una de las figuras más respetadas del clero local, fue uno de los tres testigos presenciales de aquel momento. Según su relato, el ataúd original de madera estaba visiblemente deteriorado por el paso del tiempo, pero la sorpresa llegó al intentar trasladar los restos.
"Nos encontramos con que el cuerpo de Monseñor estaba completamente intacto", recordó Bernacki. Lo que más impactó a los presentes no fue solo la conservación de los rasgos, sino un detalle físico inverosímil: a un cuarto de siglo de su muerte, los miembros superiores del arzobispo aún conservaban movilidad y flexibilidad.
Ornamentos impecables y un rostro "dormido"
El fenómeno de la "incorruptibilidad" es uno de los temas más fascinantes y polémicos dentro de la Iglesia Católica. En el caso de Pérez, los testigos detallaron puntos que asombran:
- Las vestiduras: Los ornamentos religiosos con los que fue enterrado no presentaban el desgaste típico de la humedad de una cripta.
- El rostro: Si bien la piel se notaba algo oscurecida, sus facciones eran perfectamente reconocibles, como si hubiese fallecido recientemente.
- La comparación: El caso guarda similitudes con el del célebre Padre Pío en Italia, cuyo cuerpo fue exhumado tras 40 años encontrándose en un estado casi idéntico.
Para la ciencia, estos casos suelen explicarse a través de procesos de saponificación o momificación natural, donde las condiciones de temperatura, falta de oxígeno y materiales de la tumba detienen la descomposición.
Sin embargo, para los fieles salteños, el estado del cuerpo de Monseñor Pérez es interpretado como un signo de su santidad y su entrega espiritual. Aunque no existe una explicación definitiva, la historia del "arzobispo que no se descompone" sigue alimentando la fe y el misterio en el corazón de la ciudad. Informa Voces Críticas