CASO JUDICIAL
Expectativa en Brasil: mañana comienza el juicio contra la abogada argentina y se definirá su futuro
La causa contra la abogada argentina Agostina Páez entra en una etapa decisiva este martes en Brasil, con el inicio de la audiencia de Instrucción y Juzgamiento en los tribunales de Río de Janeiro. Se trata de una instancia clave dentro del proceso, que podría definir su situación judicial en el corto plazo.
Aunque suele mencionarse como el comienzo de un juicio, el sistema brasileño concentra gran parte del proceso en una sola audiencia. En ese marco, el juez puede resolver en el mismo día si la imputada es absuelta, condenada o si el expediente continúa en otra instancia.
El caso se remonta a enero, cuando se viralizó un video en el que se la observa realizando gestos racistas a la salida de un bar. Las imágenes generaron una fuerte reacción social y derivaron en su detención. La denuncia fue presentada por tres empleados del lugar.
Páez, de 29 años, está imputada por tres hechos de injuria racial, un delito que en Brasil contempla penas de entre dos y cinco años de prisión por cada episodio. En el peor de los escenarios, la condena podría alcanzar los 15 años, aunque al no tener antecedentes se espera que cualquier sanción parta del mínimo previsto.
La audiencia está pautada para las 15:30 en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro. Durante la jornada, el juez escuchará testigos, evaluará las pruebas y recibirá los planteos de la fiscalía y la defensa. “Se puede definir todo en esta jornada, en la audiencia conocida como de Instrucción y Juzgamiento. Si el juez no llega con los tiempos, se agenda otro día para seguir”, explicó la abogada defensora, Carla Junqueira.
En la previa, la acusada difundió un video en el que pidió disculpas públicas. “Ahora sé que no he cometido un error pequeño, que no ha sido algo sin importancia, sino que he estado muy mal. Mi reacción ha sido muy grave y me he equivocado”, expresó. También agregó: “Les pido perdón de todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas o humilladas por mi actitud. Lo lamento profundamente”. Actualmente, transita el proceso en libertad, con tobillera electrónica y prohibición de salir del país, mientras asegura que recibe amenazas y evita exponerse en público.