236 vidas perdidas y un país de luto
Jet Set 2025: el año que la música se silenció para Rubby Pérez y 236 víctimas
Este 8 de abril se cumple un año del colapso del techo de la discoteca Jet Set en Santo Domingo, mientras Rubby Pérez se encontraba en pleno escenario. La tragedia que involucró al merenguero Roberto Antonio Pérez Herrera dejó 236 muertos y más de 180 sobrevivientes, marcando un antes y un después en la historia del merengue y la farándula dominicana.
Los primeros minutos tras el derrumbe fueron de absoluta confusión. Gritos de auxilio se mezclaban con sirenas mientras Rubby Pérez y su orquesta intentaban comprender lo ocurrido. Algunos asistentes lograron escapar, mientras otros quedaron atrapados entre los escombros, aumentando la desesperación que rodeaba la actuación del reconocido merenguero.
El exterior del Jet Set se convirtió en un improvisado punto de vigilia. Familiares buscaban información sobre el cantante dominicano y los demás músicos, revisando listas de supervivientes y llamadas sin respuesta. La incertidumbre se transformó en una herida colectiva, reflejando la magnitud del impacto de la tragedia sobre el público y la familia del merenguero.
Mientras tanto, dentro del colapso, los equipos de rescate trabajaban arduamente para encontrar a Rubby Pérez y los asistentes. Cada hallazgo de un sobreviviente proporcionaba alivio, pero cada cuerpo recuperado profundizaba el dolor, recordando la importancia de la voz más alta del merengue y su legado musical.
Los hospitales y el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) se convirtieron en centros de esperanza y angustia. La familia del merenguero esperaba noticias mientras los rescatistas confirmaban víctimas. La identificación de los cuerpos de Roberto Antonio Pérez Herrera y de otros miembros de su banda se convirtió en un proceso desgarrador que reflejó la dimensión de la tragedia.
Rubby Pérez, con más de 13 álbumes y éxitos como “Buscando tus besos” y “Enamorado de ella”, estaba en plena presentación cuando ocurrió el desastre. Su fallecimiento impactó no solo al mundo del merengue, sino a toda República Dominicana, dejando un vacío difícil de llenar y recordando la fragilidad de la vida en un escenario que él amaba.
A un año de aquel suceso, los procesos judiciales continúan abiertos. Los propietarios de la discoteca enfrentan cargos por presunta negligencia, mientras los peritajes intentan esclarecer las causas del colapso. El recuerdo de Rubby Pérez y de sus seguidores permanece vivo, manteniendo la memoria de aquella noche como un capítulo doloroso en la historia del entretenimiento dominicano.