INCREÍBLE
El tiroteo en la Casa Blanca dejó al descubierto un inquietante antecedente
Mundo (Redacción Voces Críticas) Un nuevo episodio de violencia sacudió este sábado a la Casa Blanca luego de que un joven armado abriera fuego contra agentes del Servicio Secreto en las inmediaciones de la residencia presidencial de Estados Unidos. El atacante fue identificado como Nasire Best, de 21 años, quien murió horas después tras ser abatido por las fuerzas de seguridad.
La investigación preliminar reveló que Best ya tenía antecedentes vinculados a la Casa Blanca. Según fuentes policiales citadas por medios internacionales, el joven había sido detenido en junio del año pasado por bloquear un carril de acceso al complejo presidencial y semanas más tarde volvió a ser arrestado tras intentar ingresar nuevamente al lugar.
De acuerdo a los reportes oficiales, durante uno de esos episodios el sospechoso afirmaba ser Dios, situación que derivó en una evaluación psiquiátrica en Washington. Además, investigadores detectaron publicaciones en redes sociales donde el joven decía ser “el verdadero Osama Bin Laden” y expresaba amenazas contra el presidente Donald Trump.
El tiroteo comenzó durante la tarde del sábado cuando Best extrajo un arma desde un bolso y comenzó a disparar contra un puesto de seguridad cercano a la Casa Blanca. Los agentes respondieron rápidamente y lograron reducir al atacante, quien fue trasladado de urgencia al hospital George Washington, donde falleció poco después.
Durante el ataque también resultó herido un transeúnte, aunque todavía no se determinó si fue alcanzado por los disparos efectuados por el agresor o por la respuesta armada del Servicio Secreto. En paralelo, periodistas que trabajaban en el predio presidencial debieron refugiarse dentro de la sala de conferencias mientras se escuchaban múltiples detonaciones.
Según medios estadounidenses, Donald Trump permanecía dentro de la Casa Blanca al momento del incidente mientras mantenía reuniones vinculadas a negociaciones internacionales con Irán. La investigación quedó ahora en manos del Servicio Secreto y de fuerzas federales que intentan reconstruir la mecánica completa del ataque.