ELECCIONES
Nadie canta victoria en Perú y la definición podría demorarse más de un mes
Mundo (Redacción Voces Críticas) La elección presidencial en Perú atraviesa horas de extrema tensión política tras conocerse los primeros resultados que muestran una diferencia mínima entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. El escenario es tan ajustado que las autoridades electorales consideran que la definición podría extenderse hasta el próximo 15 de julio, cuando concluya el escrutinio definitivo.
Los primeros datos difundidos tras el cierre de los comicios reflejaron una marcada paridad entre ambos candidatos. Mientras algunas mediciones iniciales ubicaban a Fujimori con una leve ventaja, el conteo rápido realizado posteriormente mostró a Sánchez apenas por delante, aunque dentro del margen de error estadístico establecido para este tipo de relevamientos.
La situación mantiene a Perú en un virtual empate técnico. Según los datos preliminares, la diferencia entre los postulantes ronda apenas el 0,6%, un porcentaje insuficiente para establecer un ganador con certeza. Por ese motivo, el resultado definitivo dependerá exclusivamente del conteo oficial voto por voto que realizan las autoridades electorales.
La incertidumbre también está relacionada con la implementación de nuevos mecanismos de revisión de actas observadas e impugnadas. Desde los organismos electorales explicaron que este proceso demandará más tiempo que en elecciones anteriores debido al elevado número de mesas bajo análisis, una situación que provocó la extensión del cronograma oficial.
Mientras avanza el escrutinio, tanto Fujimori como Sánchez enviaron mensajes de cautela a sus seguidores. Ninguno de los espacios políticos se adjudicó formalmente la victoria y ambos coincidieron en la necesidad de esperar los resultados oficiales antes de realizar cualquier proclamación.
La definición presidencial mantiene en vilo a Perú, que deberá esperar varias semanas para conocer quién ocupará la Presidencia a partir del 28 de julio. Hasta entonces, el país seguirá pendiente de un recuento que promete convertirse en uno de los más ajustados y observados de los últimos años.