Sin ella, Messi no existiría
La increíble historia de la abuela de Lionel Messi que te hará entender por qué le dedica cada gol
La historia de la abuela de Lionel Messi vuelve a emocionar al mundo en plena antesala del Mundial 2026, donde el astro argentino podría disputar su última participación en la máxima cita del fútbol. Más allá de los títulos y récords, existe un capítulo íntimo en su vida que marcó su destino para siempre y que hoy vuelve a cobrar relevancia entre los fanáticos.
En el corazón de Rosario, cuando Messi apenas era un niño de cuatro años, el fútbol todavía no parecía una promesa clara para su futuro. Según relatos cercanos a su infancia, algunos entrenadores dudaban de sus condiciones físicas y de su capacidad para destacarse en el deporte. Sin embargo, la intervención de la abuela de Lionel Messi cambió completamente el rumbo de la historia.
Celia, su abuela materna, fue quien insistió en que el pequeño Lionel tuviera una oportunidad en un partido infantil donde participaban sus hermanos. En ese momento decisivo, habría pedido al entrenador que lo dejara entrar al campo, convencida de que el niño tenía un talento especial que aún no había sido descubierto.
La frase que quedó en la memoria popular fue directa y contundente: “Ponlo, que te va a salvar el partido”. Esa decisión permitió que el joven Messi ingresara al juego y sorprendiera a todos con su habilidad natural, dejando atónitos tanto a los presentes en la cancha como a quienes seguían su desempeño desde las tribunas.
A partir de ese momento, la abuela de la Pulga se convirtió en una figura clave dentro de su desarrollo deportivo. Fue ella quien lo acompañaba constantemente a los entrenamientos junto a sus hermanos y primos, impulsando su crecimiento en el fútbol desde sus primeros pasos, sin imaginar que estaba acompañando a una futura leyenda mundial.
Sin embargo, en 1998 la vida del futbolista dio un giro doloroso cuando Celia falleció, dejando a Messi con apenas 12 años. Desde entonces, el jugador adoptó la costumbre de señalar al cielo tras cada gol, en un gesto simbólico de agradecimiento y recuerdo hacia la mujer que creyó en él desde el principio.
Con el paso de los años, Lionel Messi ha reconocido en distintas ocasiones lo difícil que fue aquella pérdida, asegurando que su abuela fue una de las personas más importantes de su vida. Hoy, cada vez que el mundo celebra un gol del astro argentino, también se revive la historia de quien, según muchos, fue el primer impulso para que naciera una de las mayores leyendas del fútbol.