PRESIÓN POLÍTICA
El fuerte comunicado de la UCR contra Manuel Adorni donde cuestionó su continuidad en el Gobierno
Argentina (Redacción Voces Críticas) La Unión Cívica Radical (UCR) emitió un duro pronunciamiento contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de las controversias generadas en torno a sus declaraciones patrimoniales. Desde el espacio sostuvieron que la situación excede una discusión administrativa y plantearon que el episodio impacta sobre la credibilidad institucional y la responsabilidad de quienes ejercen funciones públicas.
A través de un comunicado, el partido expresó que las explicaciones brindadas por el funcionario son incompatibles con el nivel de exigencia que requiere uno de los cargos de mayor jerarquía dentro del Estado. En ese marco, recordaron que Adorni había sostenido públicamente y ante el Congreso que en sus declaraciones juradas “nunca existió ocultación alguna”, pero señalaron que las posteriores rectificaciones modificaron ese escenario.
El documento difundido por la UCR fue especialmente crítico con la conducta atribuida a Adorni y remarcó: “Hoy reconoce lo contrario. Mintió ante el Congreso. Quien le miente al Congreso y a la sociedad no está en condiciones de conducir el Estado”. También cuestionaron que, luego de varios meses de espera por conocer la situación patrimonial, surgieran elementos que consideraron incompatibles con el nivel de responsabilidad institucional.
Desde el radicalismo señalaron además que el caso debe ser abordado con rapidez por los organismos correspondientes y reclamaron una actuación judicial que permita esclarecer los hechos. En ese sentido, afirmaron mantener una posición histórica de rechazo frente a hechos vinculados con posibles irregularidades y reiteraron el pedido de intervención inmediata. Informa Voces Críticas
El comunicado concluyó con una definición política sobre el rol de quienes administran recursos públicos. “La Argentina necesita funcionarios que no sólo cumplan la ley, sino que honren con su conducta la responsabilidad que les fue confiada”. Y agregaron: “La decencia debe volver a ser la regla estricta en la administración de los bienes del Estado. La ejemplaridad en el ejercicio del poder no es negociable”.