2026-06-21

Brutal condena

¡Impactante! artista iraní es castigada con 74 latigazos por cantar sin hiyab en un video

Es castigada por desafiar las normas en un video musical
Por Redacción Voces Críticas

El caso de la cantante iraní Parastoo Ahmadi ha generado una fuerte repercusión internacional tras conocerse la sentencia dictada por un tribunal de Teherán. Las autoridades judiciales condenaron a la artista a 74 latigazos, además de prohibirle salir del país y ejercer cualquier actividad artística durante dos años. La decisión se basó en la difusión de un concierto virtual publicado en YouTube donde apareció sin velo.

El material audiovisual, que dura aproximadamente 27 minutos, fue grabado en un antiguo caravasar ubicado al norte de la capital iraní. En el video, la intérprete aparece cantando con el cabello descubierto y acompañada por un grupo de músicos, lo que fue considerado por el sistema judicial como una violación de las normas de moral pública vigentes en el país.

La denuncia contra la cantante fue presentada menos de 24 horas después de la publicación del video en la plataforma digital. Las autoridades argumentaron que el contenido no contaba con los permisos estatales requeridos y lo calificaron como una ofensa a la moral pública. Junto a la artista, otros integrantes del proyecto también fueron sancionados con restricciones laborales y de movilidad.

En Irán, las leyes vigentes establecen estrictas normas sobre la participación de mujeres en la música, especialmente en presentaciones públicas o ante audiencias mixtas. El uso obligatorio del hiyab y las restricciones a la actividad artística femenina forman parte del marco legal que regula la vida cultural del país, limitando la exposición de intérpretes femeninas en espacios abiertos o digitales.

La cantante Parastoo Ahmadi ya había tenido antecedentes de conflicto con las autoridades debido a su postura artística y social. Durante las protestas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, la artista difundió una canción que hizo referencia a la situación del país, lo que derivó en una investigación en su contra y aumentó la vigilancia sobre su actividad.

Antes de la publicación del video que desencadenó la condena, la propia artista explicó sus motivaciones a través de su canal personal, asegurando que su intención era simplemente poder cantar para el público que la sigue. Sus declaraciones reflejaban su postura sobre el derecho a la expresión artística, en un contexto de fuerte control estatal sobre el contenido cultural.

El caso de la cantante se enmarca en un escenario de creciente tensión social en Irán, donde diversas mujeres han impulsado actos de desobediencia civil relacionados con el uso del velo. En varias ciudades del país, muchas ciudadanas han optado por salir sin hiyab como forma de protesta pacífica, generando un debate internacional sobre derechos humanos y libertad de expresión.

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