SIN PIEDAD
Elba Marcovecchio fulminó a Ana Rosenfeld ante los dichos sobre el pago de alimentos de Mauro Icardi
Elba Marcovecchio volvió a quedar en el centro de la escena al responder a las versiones que aseguraban que había evitado saludar a Ana Rosenfeld durante un evento social. La abogada negó rotundamente esa versión y sostuvo que nunca llegó a cruzarse con su colega porque se retiró temprano del lugar. “La que está mintiendo es ella, yo la hubiera saludado pero no la vi. Me fui temprano de la fiesta Ángel. Ella tiene que hacer los trámites no es la reina de nada”, afirmó.
El episodio ocurrió durante una celebración a la que asistieron ambas letradas y rápidamente dio lugar a especulaciones sobre un supuesto desplante. Sin embargo, Marcovecchio aseguró que esa interpretación no refleja lo sucedido y remarcó que el verdadero conflicto entre las dos no está relacionado con ese encuentro, sino con el expediente judicial que mantienen en curso.
Durante una emisión de América TV, la tensión volvió a quedar expuesta cuando una panelista leyó al aire un mensaje enviado por Ana Rosenfeld. “Ana Rosenfeld Mariana me está mandando y escucha a Elba, que aún es un deudor, Mauro”, expresó la conductora. Lejos de evitar la polémica, Marcovecchio respondió con otra frase contundente: “Ella tiene que hacer la gestión, no es la reina del juzgado”. Informa Voces Críticas.
La abogada también hizo referencia a un punto central de la disputa judicial al asegurar que existe una transferencia informada, pero que el dinero aún no fue acreditado. “De acuerdo, nos notificaron que se hizo una transferencia a la cuenta, pero en la cuenta nada”, sostuvo, dejando en evidencia que el desacuerdo también involucra cuestiones económicas vinculadas al expediente.
Tanto Ana Rosenfeld como Elba Marcovecchio son dos figuras con fuerte presencia mediática, por lo que cada nuevo cruce trasciende rápidamente el ámbito judicial y genera repercusión en los programas de espectáculos. En esta oportunidad, un supuesto saludo terminó derivando nuevamente en un intercambio de acusaciones sobre el estado de la causa.
Mientras la controversia sigue sumando capítulos, Marcovecchio insistió en que nunca tuvo intención de ignorar a Rosenfeld y reiteró que el foco debe estar puesto en el proceso judicial y no en las versiones surgidas a partir de aquel encuentro social. Por ahora, el expediente continúa su curso y el conflicto entre ambas abogadas permanece lejos de encontrar un punto final.