MALVINAS Y FÚTBOL
Por qué ningún árbitro inglés puede dirigir a la Selección Argentina en el Mundial 2026
DEPORTES (Redacción Voces Críticas) La Selección Argentina disputó varios partidos en el Mundial 2026 bajo el arbitraje de jueces de distintas nacionalidades, pero hay una ausencia que no pasa desapercibida: ningún árbitro inglés fue designado para impartir justicia en sus encuentros. Detrás de esa decisión no hay un criterio deportivo, sino una política que la FIFA mantiene desde hace años.
En esta Copa del Mundo participan los árbitros ingleses Michael Oliver y Anthony Taylor, quienes fueron designados para otros compromisos del torneo, pero quedaron excluidos de cualquier partido de la Albiceleste. Según trascendió en medios internacionales, la FIFA evita estos cruces debido al histórico conflicto entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.
La medida busca preservar la imparcialidad y evitar posibles cuestionamientos en encuentros de alta sensibilidad. Además, el reglamento de la FIFA también impide que un árbitro dirija partidos de su propio país, por lo que si Inglaterra continúa avanzando en el torneo, Oliver y Taylor tampoco podrán ser designados para sus compromisos.
La relación entre el fútbol y la Guerra de Malvinas tiene antecedentes que marcaron la historia. El caso más emblemático fue el partido entre Argentina e Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986, donde Diego Maradona convirtió la recordada "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo". Años después, el propio capitán argentino reconoció que ese encuentro tuvo un fuerte componente emocional por el conflicto bélico de 1982.
Argentina e Inglaterra se enfrentaron cinco veces en la historia de los Mundiales. El seleccionado europeo ganó los cruces de 1962, 1966 y 2002, mientras que la Albiceleste se impuso en 1986 y en Francia 1998, esta última definición por penales.
Si ambos equipos superan sus respectivos compromisos en los cuartos de final del Mundial 2026, volverán a verse las caras en una semifinal que promete revivir uno de los duelos con mayor carga histórica del fútbol internacional. En ese escenario, los árbitros ingleses volverán a quedar automáticamente descartados para dirigir a la Selección Argentina.