CAMBIOS IMPOSITIVOS
ARCA actualizó Ganancias y monotributo: así quedaron las nuevas escalas tras la inflación
Argentina (Redacción Voces Críticas) La ARCA oficializó la actualización de las escalas del impuesto a las Ganancias y del monotributo tras conocerse la inflación acumulada del primer semestre del año. El ajuste fue del 16,8% y modifica tanto los ingresos a partir de los cuales se comienza a tributar como los límites de facturación de cada categoría.
Con los nuevos valores, un trabajador soltero y sin hijos comenzará a pagar Ganancias desde un salario neto mensual de $2.909.507, equivalente a un ingreso bruto de $3.505.431. En el caso de un empleado soltero con un hijo, el piso se eleva a un sueldo neto de $3.147.762, mientras que para un soltero con dos hijos asciende a $3.386.017.
Para quienes tienen cargas de familia, la ARCA también actualizó los montos. Un trabajador casado con dos hijos empezará a tributar a partir de un salario neto de $3.858.461, equivalente a un ingreso bruto mensual de $4.648.749. En tanto, los trabajadores autónomos comenzarán a pagar el impuesto desde ingresos mensuales de $2.256.489.
Como el impuesto a las Ganancias se liquida de manera anual, los especialistas señalaron que algunos empleados que sufrieron mayores retenciones durante los primeros meses del año podrían generar saldos a favor, que deberán ser contemplados al momento de la liquidación correspondiente.
En paralelo, la ARCA también actualizó las escalas del monotributo, elevando los límites máximos de facturación para todas las categorías. La categoría A pasó a admitir ingresos brutos anuales de hasta $12.009.410,45, mientras que la categoría K, la más alta del régimen, tendrá un tope de $126.610.838,74.
Además de los nuevos límites de facturación, también fueron modificados los importes mensuales que deberán abonar los monotributistas por impuesto integrado, aportes jubilatorios y obra social. Los nuevos valores regirán para el período comprendido entre agosto de 2026 y enero de 2027.
La actualización de la ARCA responde al mecanismo de ajuste semestral previsto por la normativa vigente, que toma como referencia la inflación acumulada. Con estos nuevos parámetros, tanto trabajadores en relación de dependencia como monotributistas deberán revisar su situación tributaria para conocer el impacto que tendrán las nuevas escalas en sus ingresos y obligaciones fiscales.