IMPACTO
Golpe al narcotráfico en el Norte: desbaratan un clan familiar que operaba desde una cárcel federal
SALTA (Redacción Voces Críticas) Una minuciosa investigación que se extendió durante seis meses dio su fruto principal en la frontera norte del país. Efectivos de Gendarmería Nacional lograron desmantelar por completo a una banda de estructura familiar que se dedicaba al transporte y comercialización de estupefacientes a gran escala, utilizando vehículos con dobles fondos para burlar los controles viales.
El operativo final comenzó a gestarse a partir del seguimiento de las Unidades de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Salta, Jujuy y La Quiaca, quienes identificaron un auto sospechoso que trasladaba un cargamento ilícito.
El hallazgo clave sobre la Ruta 9
Con los datos precisos sobre el itinerario del vehículo, se solicitó la colaboración de los agentes apostados en la Sección Tres Cruces del Escuadrón 21 La Quiaca, sobre la Ruta Nacional 9. Al detener la marcha del rodado para una inspección de rutina, el perro detector de narcóticos de la fuerza reaccionó de inmediato al pasar por ciertos sectores de la carrocería.
La requisa exhaustiva confirmó las sospechas de los investigadores al descubrir 58 ladrillos de una sustancia blanquecina ocultos en compartimentos especialmente diseñados en el torpedo y los zócalos del auto. Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de cocaína, con un peso total que superó los 61 kilos.
Allanamiento en celdas y detenciones simultáneas
El decomiso del cargamento fue el disparador para que el Juzgado Federal de Jujuy autorizara de forma urgente doce allanamientos en simultáneo. Las irrupciones de los uniformados se concretaron en viviendas de San Salvador de Jujuy, La Quiaca y la localidad salteña de General Güemes.
Uno de los puntos clave del procedimiento fue una celda de una cárcel federal, donde se encuentra alojado uno de los miembros del clan. Según lograron determinar las pesquisas, este interno utilizaba un teléfono móvil para seguir coordinando la logística y los movimientos de la banda desde su lugar de encierro. El despliegue terminó con siete personas detenidas, incluyendo la notificación formal al recluso investigado.
Además, los agentes secuestraron una pistola, dos chalecos antibalas, decenas de municiones de diversos calibres (entre ellas cartuchos de alto poder de impacto), 40 teléfonos celulares de última generación, dispositivos de almacenamiento digital y equipos informáticos. En cuanto al dinero en efectivo, se constató el secuestro de más de 26.000 dólares y una suma que superó el millón y medio de pesos argentinos. Informa Voces Críticas