ENCUENTRO FAMILIAR
|VIDEO| Así fue la llegada de Lionel Messi a Rosario mientras sus compañeros arribaban a Buenos Aires
Deportes (Redacción Voces Críticas) El regreso de Lionel Messi al país estuvo marcado por una decisión que llamó la atención tras la derrota de la Selección argentina frente a España en la final del Mundial 2026. A diferencia del resto del plantel, el capitán no regresó junto a la delegación y optó por organizar un viaje propio para reencontrarse con sus seres más cercanos.
Mientras sus compañeros aterrizaban en Buenos Aires y eran recibidos por miles de hinchas en Ezeiza, el rosarino pasó primero por Miami y luego abordó un vuelo privado con destino a Rosario. La elección estuvo vinculada tanto a la necesidad de encontrar tranquilidad como a la posibilidad de compartir tiempo con su familia en un momento especialmente sensible.
El viaje también tuvo una carga emocional adicional. En las últimas semanas, Messi atravesó la preocupación por el estado de salud de su padre, Jorge Messi, por lo que el reencuentro familiar adquirió un significado aún más profundo después de un torneo tan exigente. Informa Voces Críticas
La llegada a Rosario se produjo durante las primeras horas de este martes. Sin actos oficiales ni exposiciones públicas, el capitán argentino se trasladó directamente hacia su residencia en Funes, acompañado por un fuerte operativo de privacidad que evitó cualquier contacto masivo con la prensa o los fanáticos.
El contraste con el recibimiento que tuvo el resto de la Selección fue evidente. Mientras los jugadores recorrieron las calles en un micro descapotable y recibieron el cariño de los hinchas, Messi eligió mantenerse alejado de los focos y enfocarse en el descanso junto a su círculo íntimo.
La logística también fue cuidadosamente planificada. El traslado en avión privado le permitió llegar sin escalas y con la mayor discreción posible. Habitualmente, el futbolista suele utilizar helicópteros para acceder directamente a su hogar, aunque en esta ocasión el operativo fue aún más reservado. Así, lejos de la exposición que acompañó al Mundial y del dolor por la final perdida, el capitán volvió a Rosario, el lugar que históricamente ha elegido como refugio en los momentos más importantes de su vida.