ARGENTINA.- Al momento de escoger a Pichetto, Macri renunció a varias premisas.

Ahora, el juego es la polarización y la repetición de dos candidatos fuertes, sin lugar para un tercer espacio.

Mirá también

Es decir, dejó de lado su furibundo antiperonismo.

Si bien en el PROsiempre remarcaron que algunos de sus dirigentes "vienen del peronismo", no era tan así.

Ahora, el candidato a vicepresidente de Cambiemos se considera de ese espacio y dijo en su discurso de aceptación de la propuesta que convocará a más "compañeros del peronismo".

Para concluir, Macri eligió a un candidato bien del círculo rojo, con pocos votos propios, aunque le advirtieron que "la gente" no vota a quienes pertenecen a ese submundo.

Esta vez, el oficialismo corrió de atrás a la oposición.