ARGENTINA.- El presidente Macri reconoció que el año pasado la Argentina estuvo al borde de una crisis sistémica como la de 2001 y en un tono casi de confesión personal, reconoció que fue el peor año de su vida. Cambiemos lanzó la campaña electoral con un congreso partidario en Parque Norte, en el que se vio con claridad que la crisis dejó a los líderes del oficialismo una prudencia poco habitual en esa fuerza.

"Este último año fue tal vez el peor de mi vida, me iba a dormir pensando en encontrar una solución para no caer en una crisis terminal como la de 2001", se sinceró el Presidente al recordar un 2018 que con dos graves crisis cambiarias puso en jaque al gobierno.

Mirá también

Unas horas antes, durante la inauguración del viaducto del San Martín, Macri había hablado de la "curva de aprendizaje" de su gobierno. No pareció casualidad, el discurso de Parque Norte también estuvo balanceado entre dos ejes. Por un lado resaltó las obras realizadas durante su gestión, el acuerdo con la Unión Europea y la marcha de la economía; por otro lo que aún falta por hacer.

El discurso de Parque Norte también estuvo balanceado entre dos ejes: Por un lado Macri pidió reconocer lo "bueno" que se hizo en su mandato, pero al mismo tanto él como Larreta y Vidal reconocieron que hay mucha gente que la está pasando mal.

Resaltó que en los últimos años la cantidad de afluentes cloacales con tratamiento pasó del 20 al 40% y eso genera un horizonte de mejor salud para las próximas generaciones, pero evitó el triunfalismo. "¿Esto es bueno? No todavía es malísimo, Chile o Uruguay están entre el 80 y 90%", admitió. Fue una manera también de hacerle una caricia a Rogelio Frigerio, que tiene a su cargo el plan de saneamiento. 

"Nos dicen que comunicamos mal y yo le digo a Rogelio que muchas de estas obras no se ven, pero son la base de la salud de los chicos. Cuando empezamos a gobernar, solamente el 20% de los efluentes cloacales tenía tratamiento, el resto iba a río y al mar. Pero en estos tres años y medio hemos llegado al 40% de tratamiento de líquidos cloacales. Son las obras que no se ven y que estamos haciendo porque son la base de la salud de nuestros chicos", afirmó.

Pichetto fue uno de los más aplaudidos de la tarde. Acostumbrado a las alocuciones públicas tras más de 20 años como legislador, su discurso fue breve pero efectivo. Volvió a decir que Axel Kicillof tiene una "conformación marxista" y subrayó que en caso de un triunfo opositor "La Cámpora va a gobernar la Provincia". Además señaló que en "Venezuela hay un régimen sangriento que está matando gente". 

El rionegrino prometió "lealtad" a Macri y destacó su "legado": "Usted va a conducir por cuatro años más al país y va a dejar el legado de un proyecto capitalista, de un país integrado al mundo", elogió.

Jaime Durán Barba participó de un panel junto a Marcos Peña y Rogelio Frigerio. El consultor recalcó que "no es imposible" que las presidenciales se definan en primera vuelta. En el oficialismo sostienen que las elecciones estarán muy polarizadas y que las Paso podrían convertirse en una especie de primera vuelta.

El ecuatoriano pidió una campaña con tono "esperanzador" y rechazó que el gobierno haya realizado "campañas negativas" o existieran "trolls" a sueldo del oficialismo.