EDITORIAL VOCES CRÍTICAS

Malvinas, la Gesta que no termina

Importa ahora mantener vivo el espíritu de la Causa, renovar el espíritu de patriotismo que languidece cada día más, recuperar el sentido de la lucha de aquellos hombres y mujeres que fueron a Malvinas
martes, 2 de abril de 2019 · 00:24

Han pasado las décadas y la fecha del 2 de Abril continúa siendo una herida punzante en la sociedad argentina, sobre todo para quienes vivieron aquellos días en que los argentinos renovaron ese sentimiento patriótico de sentir que luchaban por algo verdaderamente suyo.

Es verdad que la conducción de la Guerra fue desastrosa porque aquella generación de militares estaba envuelta en un mesianismo rayano en la locura más delirante. El propio Fortunato Galtieri soñó que podía reemplazar la conducción de Perón cuando vio la Plaza de Mayo llena de argentinos que vivaban a la Patria no a él. 

Un Ejército que si bien estaba bien equipado en ese momento en relación a sus vecinos inmediatos estaba muy lejos de poder competir con las fuerzas de la OTAN, con soldados que tenían una preparación elemental y una logística inapropiada para luchar en las condiciones climáticas extremas del Atlántico Sur. No obstante, aquellos muchachos se batieron a un nivel que los propios ingleses los reconocieron como un enemigo ponderable. 

Es justamente el capítulo que interesa rescatar en esta fecha histórica, la Gesta que protagonizaron aquellos jóvenes que apenas unos meses antes estaban en las aulas de sus colegios, en sus trabajos o en la vida familiar y que de pronto se vieron con un fusil en las manos enviados a librar una guerra incierta. 

Fueron como novatos y volvieron como verdaderos Veteranos de Guerra, fogueados por las circunstancias, conscientes de que habían vencido las limitaciones y el miedo, el frío y hasta la misma muerte. Los actos de heroísmo que protagonizaron hacen que el ridículo mote de “Chicos de la guerra” sea una mentira, porque los ingleses no encontraron niños, sino verdaderos soldados. 

 

¿Qué fue lo que hizo de aquellos combatientes unos leones? El amor a la Patria que los llevó a superar a sus propios superiores, entre los cuales hubo también verdaderos militares que dieron prueba de su vocación y capacidad de conducción en el terreno. 

La Causa de Malvinas inflamó el ánimo de un país entero porque desde La Quiaca hasta Ushuaia los civiles se llegaron a los cuarteles para anotarse como voluntarios, las mujeres renovando aquellos históricos días de la Independencia tejieron mantas y bufandas, entregaron joyas para sufragar los gastos, todos esfuerzos que nadie sabe dónde terminaron. 

Pero no interesa lo malo que hicieron pocos enviando a una guerra evitable a soldados bisoños para satisfacer intereses personales, como tampoco interesa ya qué destino le dieron al dinero y a los bienes entregados por la población, quedarán anotados en la lista de los miserables que fueron más enemigos de la Patria que los propios ingleses. 

Importa ahora mantener vivo el espíritu de la Causa, renovar el espíritu de patriotismo que languidece cada día más, recuperar el sentido de la lucha de aquellos hombres y mujeres que fueron a Malvinas y que desde el Continente estuvieron prestos a reemplazar los lugares en las trincheras y los pozos de zorro para decirle al mundo que en la Argentina aquel ánimo que liberó a la Sudamérica del colonialismo hispánico continuaba vivo, aunque las cases dirigentes entregan el país a un nuevo colonialismo, el económico. 

 

Sea entonces, este el homenaje desde Voces Críticas, a la memoria de todos aquellos que quedaron como custodios del patrimonio nacional en las Islas Malvinas y a todos los otros que dejaron su vida en la pos guerra abatidos por el desánimo y al abandono de sus propios compatriotas, como así también a los que volvieron y que pueden lucir en su pecho la condecoración más importante que le puede dar la República Argentina a un combatiente: el de ser un Veterano de la Guerra de Malvinas.

 

 

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