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miércoles 15dejuliode 2026

CUADERNO GATE

Las anotaciones de Centeno en su cuaderno

Van desde 1 de julio de 2006 hasta el 11 de enero 2008
Las anotaciones de Centeno en su cuaderno
Las anotaciones de Centeno en su cuaderno
Por Redacción Voces Críticas
domingo 05 de agosto de 2018

BUENOS AIRES.- América es la marca del tercer cuaderno de los ocho que completan todo lo registrado por Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta. Estas anotaciones van desde el 1 de julio de 2006 hasta el 11 de enero de 2008.

Un año y medio de anotaciones las las que puede verse cómo el chofer comienza a tomar más confianza con Baratta y el resto de las personas que trabajaban con él, a los cuales comienza a registrarlos con sus nombres de pila en las anotaciones.Relata Marcos Teijeiro, que el ejemplo más claro es Alfredo Scocimarro, que pasa a ser sólo Alfredo. Sólo dos personas son nombradas por su cargo y nunca se menciona ni su nombre ni apellido: uno es Roberto Baratta, al que llama “Licenciado” y el otro es Julio D Vido, “ministro” y al único de los mencionados al que siempre llama “señor”.

Este tercer capítulo de los escritos de Centeno no cuenta al detalle ningún manejo de dinero como los cuadernos que siguen. Hasta enero de 2008 no se mostraba tan observador como sucedería luego. Asi, cuando Baratta acudía a reuniones, el chofer sólo se limitaba a escribir eso o a lo sumo el nombre de quienes intervenían en el encuentro, según relata Teijeiro, “Se reunió con un señor”, llegó a escribir cuando no supo quién era otro de los intervinientes en uno de los encuentros.


Sí aparecen consignados Guillermo Moreno y Alberto Fernández como funcionarios que se reunieron con Baratta. También CFK, aunque no hay detalle de esos encuentros.

Fecha:  desde el 01/07/2006 hasta el 11/01/2008

Escritos de los cuadernos

Como se pude ver, hasta este momento, a Centeno le pedían cualquier tipo de mandado. Desde ir a buscar ropa a la casa de los padres de Baratta todas las semanas, hasta llevarle los cigarrillos a una cena. También acompañó a su jefe en la búsqueda de una casa en un country durante todo 2006, algo que finalmente sucede en 2007. Esta situación hace que Centeno incluso duerma algunas noches en la flamante casa de su jefe en Pilar.

En este cuaderno, argumenta Marcos Teijeiro, queda patente el interés de chofer de registrar hasta el más superfluo detalle e incluso realizar aclaraciones por si lo lee otra persona. Por ejemplo, pone entre paréntesis los nombres de los “personajes nuevos” que van apareciendo en su relato o pone las direcciones exactas de los lugares a los que fue.

Los días de Baratta solían ser bastante rutinarios y casi siempre terminaban en el mismo resturant: “La Cosentina”. Centeno se encargaba de remarcar el nombre del lugar en cada una de sus anotaciones y muchas veces lo resaltaba en mayúsculas. También sucedía con otros bares a los que su jefe acudía.

El chofer usaba esta bitácora también como diario personal ya que aparecen anotaciones sobre su día a día. Las visitas de su madre, una operación de vesícula o una citación a juzgado por un problema con sus hijos aparecen consignados a la par de sus viajes laborales.