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viernes 10dejuliode 2026

HOTEL ASTURIAS EN CAFAYATE

Susín Ávila: 'Este es un hotel que está lleno de afectos". El Asturias, un encanto hecho realidad en Cafayate

Cálidez del personal, excelente servicio y buen gusto, para unas vacaciones inolvidables en Cafayate
Susín Ávila: 'Este es un hotel que está lleno de afectos". El Asturias, un encanto hecho realidad en Cafayate
Susín Ávila: 'Este es un hotel que está lleno de afectos". El Asturias, un encanto hecho realidad en Cafayate
Por Redacción Voces Críticas
sábado 29 de diciembre de 2018

CAFAYATE.- Preanuncio en la Noche Vieja, del nacimiento del Salvador del mundo. La luz de la mañana se hacía cada vez más intensa en un Cafayate que despuntaba el alba con la huella de sus mejores días.

El sol, ese importante farol vallista, comenzaba a envolver entre sus dedos los objetos encontrados a su paso, y sus haces luminosos ponían notas de alegría al espíritu de los hombres.

Caminaba yo por las calles aún quietas de la ciudad, mirando como las sombras de la aurora matinal se recogían resignadamente ante el avance impetuoso de un astro que nacía a un verano prometedor.

Me encontraba absorto en la contemplación de tan hermoso momento, cuando de pronto saliendo de un horizonte de silencio, escuché la voz mansa de un hombre contemplando con espíritu crítico los balcones de un edificio que parecía salido de una revista detallando sus magníficas estructuras arquitectónicas. Me acerqué a él para inquirir acerca de esa morada que se destacaba por su belleza y elegancia.

Al preguntar su nombre -Susín Ávila-, de inmediato supe sin que me lo dijera, que se trataba del propietario de aquella importante casona.

Se trataba de un hotel exhibiendo sus refinados balcones de hierro en su parte superior, reflejando la luz, como si fueran lejanos parteluces de un oriente lejano.

Nuestro personaje -señor Susín-, resultó ser un maestro de la simpatía y, de pronto, siguiendo a mi impulso periodístico, le propuse una entrevista guiada a esa mansión digna de los mejores sueños del verano.

Con esa amabilidad propia de los residentes en el valle me invitó a pasar hasta un rincón amoblado con refinados sillones renacimiento italiano, y entre el humo cálido y dulce del café, me cuenta la historia de mismo. Entre pausa y pausa, la luz solar se había apoderado ya de los cristales biselados adornando las puertas de la entrada.

La gentileza de Susín Ávila es abrumadora, y accede a mis preguntas con amable disposición, donde los recuerdos son parte trascendental en el semblante de su memoria.

 

 

Voces Críticas: ¿Cómo empieza la historia de este hotel?

Susín Ávila: Esto comienza hace muchos años porque este hotel (Hotel Asturias)  debe ser el más antiguo de la provincia, sin ninguna duda. Comenzó con mi mamá y mi papá. Nosotros veníamos de España, nos fuimos a vivir a Animaná, y los dueños de la propiedad de Animaná compraron aquí en Cafayate y alquilaron una casa, que es la casa donde hoy está el hotel. Había una pensión, mi mamá empezó alquilando una habitación y después compramos el terreno, compramos el lugar y ahí se fue conformando, a partir de una habitación alquilada, el hotel que es hoy.

V. C.: ¿Cómo fueron adaptándose con el correr del tiempo?

S. A.: Las necesidades del mercado van cambiando rápidamente y las mejoras tienen que ser cotidianas. A eso lo hemos tenido claro tanto mi padre como yo; nosotros tenemos que dedicarle tiempo primero, dar un buen servicio y dar la mejor de las calidades porque la gente así lo va requiriendo cotidianamente. Si no mejoramos nosotros hoy, mañana estamos atrasados. Es decir, en forma permanente vamos haciendo inversiones porque nos gusta tener un establecimiento que sea competitivo y al mismo tiempo tenemos la necesidad de serlo, porque hay una explosión turística en el Valle Calchaquí, concretamente en Cafayate.

 

 

V. C.: El hotel tiene estilo y muy buen gusto, imagino que eso tiene mucho que ver con su personalidad

S. A.: Muchas gracias, no podemos negar que somos españoles, pero no hemos querido hacer un hotel español. Hemos querido hacer un hotel de acuerdo a nuestros propios gustos. Si compramos camas, esas camas tienen hojas de viñedo, de manera tal de que esa cama tenga una identidad de Cafayate. El hotel no tiene ningún estilo, es una mezcla de cosas que me han gustado a medida que las fui poniendo. El hotel es la tercera vez que se renueva, no le hemos dejado ni una canilla vieja, no tiene una puerta vieja, es todo nuevo. La mayor parte tiene menos de 10 años de vida. Si bien es cierto que tiene alrededor de 60 años, también es verdad que lo que está ahí adentro no lleva más de 10 años de uso y se va renovando constantemente.

V. C.: La herrería es artesanal por lo que se ve…

S. A.: Todos los faroles están hechos por la familia Escudero, todo lo que es herrería está hecho por ellos. Después de tantos años, yo era amigo del padre, ahora soy amigo de los hijos. Todo esto tiene cariño y se muestra en su trabajo. Este es un hotel que está lleno de afectos, desde quienes lo construyeron hasta la gente que ha trabajado conmigo, todos han dejado parte de su vida adentro.

 

V. C.: Respecto a la actividad turística en Cafayate, ¿qué análisis puede realizar?

S. A.: Cafayate tiene eso de que nunca es suficiente para poder plasmar la riqueza cultural en un proyecto. Si usted le pone un millón de pesos al hotel es poco, si usted le pone un millón de dólares también es poco y si le pone 10 le quedan bien porque la actividad va creciendo, hay un desarrollo de la actividad. Refiriéndome a la actividad turística en general, creo que Cafayate hoy está atravesando relativamente su peor momento, pero están sentadas las bases para un crecimiento exponencial de la actividad turística y la actividad vitivinícola. Creo que el futuro es magnífico porque estructuralmente tiene todas las condiciones para desarrollar las dos actividades principales que ya se están llevando a cabo y que nos permiten crecer.

V. C.: ¿Cafayate solo es sinónimo de vino?

S. A.: Hay un dicho que dice que los mejores vinos se hacen en las peores tierras. Como es de esperar, la gente que llegó primero aquí utilizó las mejores tierras. Sin duda corrieron con ventaja, pero ahora solo quedan las peores tierras, que a mi parecer son las mejores para el vino, y todas esas tierras serán explotadas en el futuro porque tienen posibilidades infinitas de desarrollo. En lo que respecta a lo nuestro, el sol siempre va a ser buenísimo, el clima siempre va a ser buenísimo, el paisaje siempre va a ser muy bueno, y en lo que respecta a la gente me parece que es consciente de que estas dos actividades posibilitan vivir bien, de manera tal de que las cuidan, es esencial eso de que la población las cuide.

V. C.: ¿En cuánto ha colaborado la política en el desarrollo turístico de Cafayate?

S. A.: En nuestro hotel hubo aportes de distintos gobiernos desde hace 50 años. No es una cosa de la actualidad porque por distintos créditos que posibilitaban el desarrollo de la actividad o eximiciones de algún tipo siempre fomentaron la actividad turística, pero estoy hablando desde hace 50 años a la fecha siempre ocurrió. En algunos momentos era absolutamente imposible mantener las puertas abiertas de los establecimientos ya que la actividad turística estaba muy deprimida, y en esos momentos los distintos gobiernos de todos los espectros políticos sustentaron esta actividad en Cafayate.

V. C.: ¿Cuál fue el momento decisivo?

S. A.: Hubo un momento de inflexión. Fue en el gobierno de Romero donde se hace el empréstito y aquí se hacen algunas obras que son esenciales, y otras que no se pudieron hacer en la gestión de Romero pero sí quedaron en los proyectos con los fondos, por ejemplo para el museo del vino, y hay que agradecerle a Urtubey que haya tenido el buen criterio de ejecutarlo tal cual estaba diseñado porque una cosa es querer hacerlo y hacerlo como lo hizo él, y otra cosa es que porque sea un proyecto de otro no lo haga. Es una excelente actitud, y hoy tenemos este museo. Quien lo hizo me dijo una vez: “Este museo para mi es el mejor museo de vinos del mundo, porque me dieron todos los elementos, tuve todo lo que necesitaba y lo hice con todo el afecto y la seriedad del caso”, ya para poderlo juzgar hay que ir a verlo porque de verdad es fantástico. Hay que ir a verlo para ver que es tal cual me lo dijo él, es verdaderamente fantástico. En este contexto, Romero consiguió los fondos, Urtubey tuvo la lucidez de ejecutarlo tal cual estaba diseñado, y gracias a eso los resultados están a la vista.

 

 

 

 

 

 

Galería de fotos del Hotel, en detalle:

CLIKEAR: Conocé el encanto del Hotel Asturias en Cafayate