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DE NO CREER

Una abuelita fue echada por su hija y no tiene donde dormir

Mirá cómo es la historia
Una abuelita fue echada por su hija y no tiene donde dormir
Una abuelita fue echada por su hija y no tiene donde dormir
Por Redacción Voces Críticas
sábado 27 de julio de 2019

ARGENTNIA,.- (Redacción Voces Críticas) Las abuelitas y abuelitos sufren todos los días situaciónes de violencia y abandono

"Está enojada con la vida por todo lo que le sucedió", reflejó María. Luego de ser echada de su casa por su propia casa vive en la calle. Por el frío se refugió en las inmediaciones de un hospital e intentó que su hija le abriera las puertas de su vivienda, pero sus ruegos fueron en vano.

Su hija sufre severas convulsiones y una insuficiencia pulmonar, cuadro por el cual requiere de asistencia en un centro de salud de mayor complejidad.

La joven permanece internada desde hace un año, tiempo en el que Emma encontró un techo e incluso comida, puesto que cuatro años antes había sido desalojada de su propio domicilio por su hija mayor.

María, una mujer que acompaña a Grimoldi, relató a Crónica que "un día la abuela volvía del hospital y vio que su ropa estaba en bolsas apiladas en la calle", y que cuando "intentó abrir la puerta con su llave, le habían cambiado la cerradura".

"Ella me decía que quiere su casa para que cuando su hija se recupere tengan donde vivir y tiene problemas de salud, como toda mujer de 84 años, pasa frío, duerme en un hospital, lo que a su edad es gravísimo por las enfermedades que la rodean"

"Su hija le dijo que se fuera porque quería vivir con su marido tranquila, pero Emma tiene todos los papeles que comprueban que es dueña de la casa", agregó.

En consecuencia, la víctima radicó la denuncia en el Juzgado de Familia N° 8 de Morón, pero hasta el momento no ha obtenido respuestas satisfactorias y por esta razón la anciana pasa las horas sentada frente al acceso principal del Paroissien.

"La conocí allí. Mi mamá está alojada en la misma habitación que su hija y en una de las charlas me contó lo que le pasó. Ella me decía que quiere su casa para que cuando su hija se recupere tengan donde vivir y tiene problemas de salud, como toda mujer de 84 años, pasa frío, duerme en un hospital, lo que a su edad es gravísimo por las enfermedades que la rodean", relató María, a la vez agregó: "El otro día, de tanto dormir sentada, tenía las piernas como macetas bordó y súper hinchadas". "Ella está todo el tiempo nerviosa y enojada con la vida con lo que le sucede", concluyó.