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jueves 18dejuniode 2026

TRISTE PÉRDIDA

Uno más y van... el empresario internacional que murió de coronavirus

El virus no da tregua
Francisco Hernando (Fuente: EFE)
Francisco Hernando (Fuente: EFE)

El avance del coronavirus alrededor del mundo parece ser incontrolable y la lista de famosos sigue creciendo. Esta vez, el mundo de la construcción llora la pérdida de uno lode empresarios más importantes de Europa. Se llamaba Francisco Hernando, pero era conocido como “Paco, El Pocero”.  Profesión de su padre que, durante años fue uno de sus muchos oficios antes de convertirse en millonario y presumir en televisión de tener un yate “un poquito más grande que el del Rey [Juan Carlos]”. Su muerte se dio a conocer este viernes, a los 74 años.

Cada vez que daba una entrevista, al empresario le gustaba recordar que toda su fortuna y su popularidad se lo debía  “a las alcantarillas”, y tras años de mucho sacrificio logró alcanzar la vida de película con la que siempre soñó. Llegó a revelar que su primera ducha se la dio con 29 años, porque antes de eso solo conocía lo más profundo de la pobreza. “Nos metimos mi mujer y yo y lloramos como niños”. A los ocho años vendía agua. Luego trapos y carbón. A los 17 se convirtió en “maestro pocero” y años más tarde, su ansiada fama y fortuna. 

Aún no queda claro cómo fue que contrajo el coronavirus pero lo cierto es que dejó un vació muy grande entre sus seres queridos. Pese a todo el dinero que pudo cosechar Paco, no logró alcanzar tantos buenos amigos. En 2008, su hijo sufrió un intento de secuestro que se frustró porque el muchacho se resistió cuando dos hombres intentaron introducirlo, encañonándole, en el maletero de un coche. La banda fue detenida y condenada después de participar en otro secuestro, el del empresario gaditano Rafael Ávila Tirado. Uno de sus integrantes era Raúl Brey, primo del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. 

“Soy un inversor al estilo de EE UU. Allí se dice que si no te arruinas tres veces no eres empresario”, se jactaba en cada entrevista que daba. Cumplió a rajatabla, y arrastró muchos problemas con Hacienda. Cuando en 2008 pagó tres millones de euros para evitar la cárcel por delito fiscal dejó 1.200 euros de propina al fisco. Antes de irle muy mal, le fue muy bien. Sus familiares pidieron privacidad para sobrellevar este dolor, y en medio de tanta angustia, llamaron a toda la comunidad a tomar conciencia sobre el COVID-19