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domingo 14dejuniode 2026

UNIDAS

El lazo que une a la Reina Isabel II y la Princesa Alejandra va más allá de la sangre

Isabel II sigue respetando el período de aislamiento
Reina Isabel II. Fuente (Instagram)
Reina Isabel II. Fuente (Instagram)

Las amistades dentro de la Realeza son por demás valoradas, aún más cuando datan de tantos años y con historias tan fuertes como la que hay entre la Reina Isabel II y la Princesa Alejandra. Las primas llevan una amistad que supera a cualquiera, se conocen desde chicas y comparten la misma pasión por las prendas de lujos y los sombreros exorbitantes. Alejandra sólo es vista como la acompañante de la Reina, pero supo ser una de las mujeres más buscadas por la prensa.

Primas hermanas por parte de padre, la Soberana del Reino Unido y su amiga compartieron la llegada de cada uno de sus hijos, los primeros días de enamoramiento de quienes hoy siguen siendo sus maridos y hasta fue madrina de honor en boda de Isabel y Felipe de Edimburgo. Los hijos de la monarca británica la quieren como a su propia madre y Alejandra es una de las más activas a la hora de trabajar para la Corona, a la hora que sea ella está disponible.

La Reina Isabel II quiere tanto a la Princesa Alejandra que, hace cuatro años cuando su amiga llegaba a los ochenta años, ofreció una fiesta en su nombre con figuras de renombre como invitadas. La tía del Príncipe Carlos es una adicta al trabajo, sus actividades caritativas son las más conocidas en el Reino Unido y de hecho es una de las que más trabaja dentro de la Familia Real. Es directora de muchas organizaciones sin fines de lucro y se acerca semanalmente a distintas clínicas a ver como realizan sus actividades.

La monarca inglesa valora mucho todo el esfuerzo que hace la Princesa, sabe que sus labores marcan un camino a futuro en las próximas generaciones que integran la Familia Real aunque no sean Reyes,. Todos en el círculo íntimo de la Realeza deben aportar sus conocimientos para causas que beneficien al pueblo británico, ya que cada miembro percibe un sueldo que le otorga el estado por portar un título nobiliario. Este mismo sueldo fue el que dejó el Príncipe Harry cuando abdicó a la Corona.