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domingo 14dejuniode 2026

LA MUJER CONVIVIÓ CON EL ASESINO

El femicida Ricardo Barreda y su relación con Berta André, su última novia

La maestra jubilada lo conoció en el 2008
Berta Pochi André (Fuente: Twitter)
Berta Pochi André (Fuente: Twitter)

ARGENTINA.- (Redacción Voces Críticas) Pasaron 16 años hasta que el femicida Ricardo Barreda volvió a convivir con una mujer. Su pareja de ese momento, una maestra jubilada se lo llevó a su casa del barrio Belgrano. El amor entre ambos surgió mientras él cumplía cadena perpetua por asesinar a sus dos hijas, a su esposa y a su suegra. Nada de eso le impidió a Berta Pochi André de enamorarse del asesino y darle una nueva oportunidad. Así fue que en el 2008, cuando Barreda fue beneficiado con la prisión domiciliaria. 

La docente jubilada lo conoció mientras visitaba a un amigo que también estaba privado de su libertad en el mismo centro penitenciario que el odontólogo condenado por cuádruple femicidio. De acuerdo a lo indicado por internos y personal carcelario de ese entonces, era común ver a la pareja caminar por largas horas en el patio. Además, el femicida había logrado registrar a la maestra como su pareja, por lo que tenían permitidas las visitas higiénicas.

En mayo, la Justicia le dio el beneficio de la prisión domiciliaria y su novia de ese momento no dudó en cobijarlo en su departamento del barrio porteño. En los primeros tiempos, la relación parecía ir viento en popa hasta que un informe socioambiente desenmascaró la situación de violencia y peligro en el que se encontraba la docente. Ello le valió al odontólogo asesino que le revocaran la prisión domiciliaria y volviera a la cárcel.  El juez de ese momento, Raúl Dalto dijo que era insostenible la situación de Barreda y Pochi, ya que ella se encontraba en peligro inminente. 

En el año 2015, mediados de julio, Beta Pochi André, la mujer que había vuelto a confiar en el femicida Ricardo Barreda, y le había dado una nueva oportunidad para creer en el amor, falleció por problemas neurológicos. Allegados a la mujer contaron que esos problemas de salud que ella acarreaba desde hace un tiempo fueron el detonante del asesino, ya que la docente no pudo hacerse cargo de él como ya lo había hecho una vez en el 2008.