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domingo 14dejuniode 2026

RESPALDO

Fuerte apoyo a la decisión del Gobierno de la Ciudad contra la mafia de Transito

La funcionalidad de la Secretaría de Movilidad Ciudadana generó una serie de protesta por parte del sindicato ADEMUS
Bicicleta. Fuente: Twitter
Bicicleta. Fuente: Twitter
lunes 01 de junio de 2020

SALTA.- (Redacción Voces Críticas) Sin dudas la jerarquización por parte del Gobierno de la Ciudad de la Secretaría de Movilidad Ciudadana generó una serie de protesta del lado del sindicato ADEMUS, presidido desde hace varios años por Carlos Molina, cuyo objetivo es que los agentes de tránsito vuelvan a cobrar multas en las calles.

La decisión del Departamento Ejecutivo Municipal de quitarles la responsabilidad de emitir multas en la calles a los agentes de tránsito fue una de las medida política más aplaudida de los últimos años, y significó la más fuerte estrategia gubernamental jamás tomada para erradicar la corrupción de los ámbitos públicos.

Tamaña movida por parte del Gobierno de la Ciudad no vino gratis. Desde las instalaciones de Tránsito en calle Santa Fe las presiones y amenazas fueron continuas, como fue el caso de uno de los afiliados de ADEMUS, quien amenazó con suicidarse si no lo dejaban hacer multas. Tanta devoción al castigo ciudadano despierta sospecha.

Lo cierto es que ante el respaldo de la ciudadanía a la medida de la intendencia y el poco eco que tuvo este reclamo en el resto de los empleados municipales, si tuvo una: dejó en claro quiénes son los que quieren seguir adelante con la corrupción y quiénes no. “Todos sabemos y siempre se supo lo que hacían en tránsito, pero ninguno se animó o no le convenía meter la mano en esa caja y los dejaron correr”, admitió un empleado de planta que lleva casi 30 años en funciones, en tanto aseveró que “ahora le pusieron freno y la verdad que muy pocos de los empleados municipales lo apoya”.

Retomando a la ex Tránsito municipal, la no emisión de multas por infracciones de los automovilistas fue un nocaut a la “caja” de un grupo de trabajadores municipales que representaría -al ser dinero ilícito no hay certeza en las cifras- algo de más dos millones de pesos por semana, sin contar los que ingresan por la emisión de licencias de conducir “truchas”, traslados de la grúa, maniobras en la compra de combustibles, reparaciones de vehículos, estadía de los coches secuestrados en el canchón municipal, y un largo etc.

A partir de este mes, los inspectores de tránsito no podrán emitir multas y será la Policía Vial quien las haga; estas infracciones terminaran en el Tribunal de Falta Municipal, no existe delegación alguna ya que desde hace 17 años en nuestro país se avanza hacia una unificación de las normas en lo que a materia de control del tránsito se refiere. Varios municipios suscribieron convenios con la ANSV y las direcciones de Seguridad Vial provinciales para trabajar en tareas de prevención, control y sanción respecto de las infracciones de tránsito en los ámbitos comunales.

El dinero en juego es muchísimo y esa “riqueza delictual”, condicionó o apoyó las administraciones previas, según la conveniencia del ganador de las elecciones. Esta situación les permitió a los principales referentes de ADEMUS continuar con el negocio. En este caso Carlos Molina no es la solución de un conflicto laboral, sino parte de un problema de corrupción.