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jueves 4dejuniode 2026

Rompió en llanto

La Voz Argentina: el tucumano que hizo llorar a Soledad y paralizó el programa

El participante Gustavo Rosales emocionó al jurado con su historia y su voz folclórica, provocando las lágrimas de Soledad Pastorutti en una noche inolvidable de La Voz Argentina.
Por Redacción Voces Críticas
jueves 10 de julio de 2025

Una noche cargada de emoción sacudió La Voz Argentina este martes 8 de julio, cuando un participante tucumano conmovió hasta las lágrimas a Soledad Pastorutti. Se trata de Gustavo Rosales, un hombre de 51 años que no solo deslumbró con su interpretación de una zamba, sino también con una historia de vida que tocó fibras profundas en el jurado y en todo el país.

Gustavo nació en Tucumán, pero a los 19 años se trasladó a Córdoba capital, buscando nuevos horizontes, alentado por su madre, quien lo acompañó en el estudio del programa. En un emotivo testimonio, la mujer recordó cómo su hijo ya mostraba vocación artística desde los actos escolares. “Me daba satisfacción desde niño”, expresó, visiblemente orgullosa.

Durante su presentación, el participante interpretó Como flor del campo, una zamba de Raúl Carnota. Apenas comenzó a cantar, Soledad Pastorutti giró su silla y no pudo contener las lágrimas. Más tarde se sumaron Luck Ra, Juliana Gattas y Ale Sergi (de Miranda!), y Lali. Pero el momento más conmovedor llegó con la devolución de Pastorutti: “Uno se debe a su barrio, a su gente. Me hiciste muy feliz, me emocionaste”, dijo entre lágrimas, la jurado del reality. Informa Voces Críticas.

El vínculo con la música es algo que corre por la sangre de la familia Rosales. Gustavo recordó que en 2018 acompañó a su hija Agostina a audicionar para el mismo programa. “Es quien me regaló la música”, dijo con emoción. Para sorpresa de todos, Agostina también estaba presente en el estudio, y Soledad no tardó en reconocerla: “No te puedo creer, loca”, exclamó al verla.

Rosales no dudó en elegir a Pastorutti como su coach, recordando con emoción la primera vez que la vio en Cosquín: “Estaba cantando en la calle y te vi revolear el poncho. Ahí supe que este era mi camino”. Ambos se fundieron en un fuerte abrazo, sellando un encuentro que dejó a todos con la piel de gallina.

La escena fue tan poderosa que incluso el conductor, Nico Occhiato, remarcó lo inusual del momento: “Es la primera vez que no se pelean por un participante”. Con una historia genuina, una voz arraigada en el folclore y una emoción que atravesó la pantalla, Gustavo logró algo poco común: paralizar La Voz Argentina y ganarse un lugar en el corazón de los argentinos.