Tu voz, nuestra razón de ser.
jueves 4dejuniode 2026

DEJÓ A TODOS EN SHOCK

Lucila conmovió al jurado de La Voz Argentina y reveló un pasado que nadie esperaba escuchar

Su presentación combinó sensibilidad, talento y una historia de vida tan profunda como inesperada
Por Redacción Voces Críticas
lunes 21 de julio de 2025

Lucila Garombo sorprendió a todos en La Voz Argentina no solo por su talento, sino también por su historia de vida poco común. Con 31 años y proveniente de Alejandro Roca, un pequeño pueblo en la provincia de Córdoba, Lucila se presentó con una mezcla de humildad, sensibilidad y una fe tan fuerte como su interpretación.

La fecha de su audición para el reality no fue casualidad para ella: “La audición fue el 19 de marzo, y yo soy muy devota de San José… y San José es el 19 de marzo. Y acá estoy”, dijo emocionada al terminar de cantar Entra a mi hogar de Los Manseros Santiagueños, tema con el que logró que La Sole girara su silla.

La Voz Argentina

Soledad Pastorutti no dudó en elegirla para su equipo tras escucharla: “Te sentí una voz muy pop cantando folclore, pero dije: hay que hacer esta apuesta, porque es algo distinto. Y me encantó”, compartió la jurado, mientras Lucila, visiblemente conmovida, decía entre lágrimas: “Estoy asustadísima, no lo puedo creer”. Informa Voces Críticas.

Lo que terminó de impactar al jurado y al público de La Voz fue el relato que compartió tras su interpretación: “Quiero dejar el teatro para ser monja... Bah, fui monja. Estuve seis años en un monasterio de vida contemplativa”. Su historia tomó un giro inesperado y con serenidad, explicó cómo vivió esa etapa de su vida.

La Voz Argentina

Siento que lo he hecho desde el corazón. Traté de pasar por el corazón todas las cosas que sentía que se me presentaban. Salí con la mejor, con mi fe intacta, pero no me estaba encontrando ya plena. Salí con otras búsquedas”, relató con honestidad y paz.

La Voz Argentina

Criada entre cantos parroquiales, Lucila expresó: “Esto es un sueño. Estoy muy emocionada, muy feliz. Siempre le pido a Dios que me ayude, es mi compañero más fiel”. También dejó entrever su costado más cotidiano: “Soy sencilla, me gusta jugar al fútbol, soy sensible… sobre todo si me habla mamá o papá”. Entre la emoción general, la jurado Juliana Gattas no pudo evitar bromear con simpatía: “¡Es la monja argentina!”. La historia de Lucila emocionó por su autenticidad, su profundidad espiritual y su enorme entrega.