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jueves 4dejuniode 2026

CRISIS INTERNACIONAL

Qué hay detrás del nuevo control de Estados Unidos sobre el petróleo de Venezuela

La medida marca un giro de alto impacto en la política energética regional
Por Redacción Voces Críticas
miércoles 07 de enero de 2026

Mundo (Redacción Voces Críticas) Estados Unidos confirmó que asumirá el control de las ventas de petróleo de Venezuela, tanto del crudo actualmente almacenado como de la producción futura, en un esquema que no tiene plazo de finalización definido. La medida marca un giro de alto impacto en la política energética regional y coloca a Washington en un rol central sobre uno de los principales recursos estratégicos del país sudamericano.

Según lo anunciado, el nuevo esquema implica que el petróleo de Venezuela será comercializado directamente bajo supervisión estadounidense, con un manejo integral del proceso de venta y de los fondos obtenidos. El objetivo declarado es administrar esos ingresos como parte de una etapa de transición política, en un contexto de fuerte presión económica y diplomática sobre el país caribeño.

En ese marco, se detalló que entre 30 y 50 millones de barriles de crudo serán entregados para su comercialización, lo que representa un volumen significativo dentro del mercado energético internacional. Para Venezuela, esta decisión supone un cambio profundo en la administración de sus recursos naturales y un impacto directo sobre su capacidad de decisión económica.

Desde Caracas, las autoridades interinas rechazaron que Venezuela esté bajo control extranjero y cuestionaron las afirmaciones sobre una cesión plena de soberanía. Sin embargo, el avance de Estados Unidos sobre la cadena de comercialización del petróleo deja en evidencia las tensiones internas y externas que atraviesa el país en esta nueva etapa.

La decisión se inscribe en un escenario de creciente presión internacional, que combina sanciones económicas, acciones judiciales y presencia naval en la región. Con este movimiento, Estados Unidos consolida una posición dominante sobre el futuro energético de Venezuela, en una jugada que promete tener consecuencias políticas, económicas y geoestratégicas de largo alcance.